La Escala de Conocimientos sobre Salud Mental (MHLS) es una herramienta de evaluación basada en una escala de 35 ítems que mide los conocimientos y las creencias sobre los trastornos mentales que contribuyen a su reconocimiento, manejo o prevención.
La Escala de Alfabetización en Salud Mental (MHLS) es una herramienta de evaluación basada en una escala de 35 ítems que mide los conocimientos y las creencias sobre los trastornos mentales que contribuyen a su reconocimiento, manejo o prevención (Jorm et al., 1997; O’Connor y Casey, 2015). La MHLS evalúa seis aspectos de la alfabetización en salud mental.
Ejemplos de artículos del MHLS
El MHLS se utiliza para evaluar los conocimientos sobre diversos aspectos de la salud mental, así como las actitudes hacia la salud mental y la búsqueda de ayuda (O’Connor y Casey, 2015). Permite identificar a las personas que presentan bajos niveles de conocimientos sobre salud mental y que podrían beneficiarse de una mayor formación. También sirve para detectar cambios en los conocimientos sobre salud mental de una persona y, de este modo, evaluar el impacto de las iniciativas educativas destinadas a mejorar dichos conocimientos.
Los estudios demuestran que los profesionales de la salud mental y las personas con mayor experiencia directa o indirecta en materia de enfermedades mentales presentan niveles más elevados de conocimientos sobre salud mental (Caldwell y Jorm, 2000; Furnham et al., 2011; Lauber et al., 2005; O’Connor y Casey, 2015). Algunas investigaciones sugieren que unos mayores niveles de conocimientos sobre salud mental entre los profesionales de este ámbito podrían mejorar la calidad de la atención.
Los estudios también sugieren que unos mayores niveles de conocimientos sobre salud mental se asocian con una mayor disposición a buscar ayuda para problemas de salud mental (O’Connor y Casey, 2015; Smith y Shochet, 2011). Existen algunos indicios de que mejorar los conocimientos sobre salud mental podría conducir a un mayor autocuidado y a comportamientos de búsqueda de ayuda; sin embargo, los resultados no han sido consistentes (Bjornsen et al., 2017; Chung y Tse, 2022; Suwanwong et al., 2024).
Mejorar los conocimientos sobre salud mental entre los profesionales y los usuarios puede contribuir a reducir el estigma asociado a las enfermedades mentales, fomentar la búsqueda de ayuda y mejorar la calidad de la atención, lo que, en última instancia, se traduce en mejores resultados en materia de salud mental. El MHLS ofrece un método sólido desde el punto de vista metodológico y eficaz en términos de tiempo para evaluar y hacer un seguimiento de las mejoras en estos y otros aspectos de los conocimientos sobre salud mental.
Las puntuaciones en la Escala de Conocimientos sobre Salud Mental (MHLS) oscilan entre 35 y 160, y las puntuaciones más altas indican mayores niveles de conocimientos sobre salud mental (O’Connor y Casey, 2015).

Un alto nivel de conocimientos sobre salud mental se asocia con la búsqueda de ayuda, el autocuidado y menores niveles de estigma.
Las puntuaciones bajas indican que el encuestado podría beneficiarse de recibir más información o formación destinada a mejorar sus conocimientos y actitudes en materia de salud mental y de búsqueda de ayuda.
El MHLS evalúa seis aspectos relacionados con los conocimientos sobre salud mental.
Reconocimiento de trastornos (puntos 1 a 8)
Capacidad para identificar correctamente las características de un trastorno, un trastorno específico o una categoría de trastornos.
Conocimiento de los factores de riesgo y las causas (preguntas 9 y 10)
Conocimiento de los factores ambientales, sociales, familiares o biológicos que aumentan el riesgo de desarrollar una enfermedad mental.
Conocimientos sobre el autotratamiento (preguntas 11 y 12)
Conocimientos sobre los tratamientos habituales recomendados por los profesionales de la salud mental y las actividades que puede realizar la persona.
Conocimiento de la ayuda profesional disponible (preguntas 13 a 15)
Conocimiento de los profesionales de la salud mental y los servicios que prestan.
Conocimientos sobre cómo buscar información sobre salud mental (preguntas 16 a 19)
Conocimientos sobre cómo buscar información sobre salud mental: saber dónde acceder a la información y capacidad para hacerlo.
Actitudes que favorecen la detección de los trastornos y la búsqueda adecuada de ayuda (preguntas 20 a 35)
Actitudes que influyen en la detección de los trastornos y en la disposición a buscar ayuda.

Se presenta una puntuación MHLS y el método de puntuación utiliza descriptores cualitativos para clasificar dicha puntuación. Los intervalos de estos descriptores se determinaron utilizando percentiles derivados de una muestra poblacional de 372 estudiantes universitarios obtenida de un estudio realizado por O’Connor y Casey (2015).

Se presenta un gráfico en el que se compara la puntuación del encuestado con la de una muestra de la comunidad y una muestra de profesionales de la salud mental; las zonas sombreadas alrededor de las medias delimitan los dos cuartiles intermedios, entre el percentil 25 y el 75 (O’Connor y Casey, 2015). El percentil 50 representa el nivel típico de conocimientos sobre salud mental en cada muestra. Este gráfico contextualiza la puntuación del encuestado en relación con el nivel típico de conocimientos sobre salud mental en la comunidad y entre los profesionales de la salud mental.

Aunque el MHLS no incluye subescalas, se presenta un gráfico que muestra la puntuación del encuestado como porcentaje de la puntuación máxima posible para cada atributo de la alfabetización en salud mental. La conversión de la puntuación de cada atributo a un porcentaje de su máximo ofrece una forma estandarizada de comparar las puntuaciones entre los distintos atributos. Esto pone de relieve en qué áreas de la alfabetización en salud mental el encuestado tiene más o menos fortalezas, en relación con el mejor rendimiento posible para cada atributo.

Si se administra más de una vez, se considera que un cambio significativo en los conocimientos sobre salud mental es aquel que supone una variación de 6 o más puntos en la puntuación total, según el cálculo de la diferencia mínimamente importante (MID); es decir, un aumento de 6 o más puntos indica una mejora significativa; una disminución de 6 o más puntos indica una reducción significativa; y una variación inferior a 6 puntos indica que no se ha producido ningún cambio significativo.

The Mental Health Literacy Scale (MHLS) was developed by O’Conner and Casey (2015), who demonstrated that it had good internal consistency (Cronbach’s alpha = .873) and good test-retest reliability over a two-week interval (r = .797, p < .001). It was found to measure a single underlying construct and successfully differentiate between groups expected to have different levels of mental health literacy.
The MHLS was significantly positively correlated with help-seeking intentions as measured by the General Help-seeking Questionnaire (GHSQ) (r = .234, p < .001), indicating good convergent validity, and there was no significant relationship between the MHLS and psychological distress as measured by the Kessler Psychological Distress Scale (K10) (r = -.087, p = .092), indicating good discriminant validity.
O’Connor, M. & Casey, L. (2015). The Mental Health Literacy Scale (MHLS): A new scale-based measure of mental health literacy. Psychiatry Research, 229(1-2), 511-516. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2015.05.064
If you are interested in using the MHLS for research purposes, please contact the developer at matt.f.oconnor@gmail.com The MHLS is not to be used for commercial purposes.
Bjornsen, H. N., Eilertsen, M. E. B., Ringdal, R., Espnes, G. A., & Moksnes, U. K. (2017). Positive mental health literacy: Development and validation of a measure among Norwegian adolescents. BMC Public Health, 17(1), 717. https://doi.org/10.1186/s12889-017-4733-6
Caldwell, T. M., & Jorm, A. F. (2000). Mental health nurses’ beliefs about interventions for schizophrenia and depression: a comparison with psychiatrists and the public. Australian and New Zealand Journal of Psychiatry, 34(4), 602-611. https://doi.org/10.1080/j.1440-1614.2000.00750.x
Chung, E. Y., & Tse, T. T. (2022). Effect of human library intervention on mental health literacy: A multigroup pretest-posttest study. BMC Psychiatry, 22(1), 73. https://doi.org/10.1186/s12888-022-03725-5
Furnham, A., Cook, R., Martin, N., & Batey, M. (2011). Mental health literacy among university students. Journal of Public Mental Health, 10(4), 198-210. https://doi.org/10.1108/17465721111188223
Jorm, A. F., Korten, A. E., Jacomb, P. A., Christensen, H., Rodgers, B., & Pollitt, P. (1997). “Mental health literacy”: A survey of the public’s ability to recognise mental disorders and their beliefs about the effectiveness of treatment. Medical Journal of Australia, 166(4), 182-186. https://doi.org/10.5694/j.1326-5377.1997.tb140071.x
Lauber, C., Ajdacic-Gross, V., Fritschi, N., Stulz, N., & Rossler, W. (2005). Mental health literacy in an educational elite – an online survey among university students. BMC Public Health, 5, 44. https://doi.org/10.1186/1471-2458-5-44
O’Connor, M. & Casey, L. (2015). The Mental Health Literacy Scale (MHLS): A new scale-based measure of mental health literacy. Psychiatry Research, 229(1-2), 511-516. https://doi.org/10.1016/j.psychres.2015.05.064
Smith, C. L., & Shochet, I. M. (2011). The impact of mental health literacy on help-seeking intentions: Results of a pilot study with first year psychology students. International Journal of Mental Health Promotion, 13(2), 14-20. https://doi.org/10.1080/14623730.2011.9715652
Suwanwong, C., Jansem, A., Intarakamhang, U., Prasittichok, P., Tuntivivat, S., Chuenphittayavut, K., Le, K., & Lien, L. T. M. (2024). Modifiable predictors of mental health literacy in the educational context: A systematic review and meta-analysis. BMC Psychology, 12(1), 378. https://doi.org/10.1186/s40359-024-01878-4
También conocida como: ARM-5, ARM, Agnew Relationship Measure, Therapeutic alliance scale, Therapy relationship measure