El Cuestionario Internacional sobre el Trauma – Versión para niños y adolescentes (ITQ-CA) es una escala de autoinforme de 22 ítems diseñada para evaluar los síntomas del trastorno por estrés postraumático (TEPT) y los trastornos de la autoorganización (DSO), que en conjunto constituyen el TEPT complejo (CPTSD) de acuerdo con la conceptualización de los diagnósticos relacionados con el trauma de la Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª edición (CIE-11), en niños y adolescentes de entre 7 y 17 años.
El Cuestionario Internacional sobre el Trauma – Versión para Niños y Adolescentes (ITQ-CA) se basa en el modelo de diagnósticos relacionados con el trauma de la Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª edición (CIE-11), y ofrece una herramienta clínicamente relevante para identificar los síntomas del trastorno por estrés postraumático (TEPT) y del trastorno por estrés postraumático complejo (TEPC). Se trata de la versión para niños y adolescentes del Cuestionario Internacional sobre el Trauma (ITQ) destinado a adultos.
Ejemplos de elementos ITQ-CA
El ITQ-CA cuenta con dos subescalas, cada una de las cuales incluye tres grupos de síntomas.
Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
Alteraciones en la Autoorganización (AAO)
El ITQ-CA distingue de forma fiable entre los jóvenes que solo padecen TEPT y aquellos que padecen TEPT complejo (Haselgruber et al., 2020a; Ho et al., 2022; Kazlauskas et al., 2020; Redican et al., 2022). Las personas que solo padecen TEPT obtienen una puntuación superior al umbral en los grupos de síntomas del TEPT sin cumplir los criterios para el TDC, mientras que aquellas con TEPT complejo obtienen una puntuación superior al umbral tanto en la subescala del TEPT como en la del TDC. El ITQ-CA también evalúa las alteraciones funcionales asociadas al TEPT y al TDC, lo que garantiza una evaluación exhaustiva de los síntomas relacionados con el trauma y su impacto en el funcionamiento.
Las puntuaciones del ITQ-CA indican la presencia y la gravedad de los síntomas del TEPT y/o del DSO, así como las limitaciones funcionales asociadas. El ITQ-CA puede ser utilizado por profesionales cualificados, como psicólogos, como parte de un proceso de evaluación diagnóstica integral del TEPT y el TEPT complejo, así como para supervisar la evolución del tratamiento a lo largo del tiempo.
En comparación con otras herramientas de evaluación del TEPT, como el Cuestionario de Detección de Traumas en Niños y Adolescentes (CATS), el ITQ-CA presenta una ventaja clara al incluir el TEPT complejo.
Las investigaciones indican que aproximadamente el 50 % de los adolescentes que cumplen los criterios para un trastorno relacionado con el trauma padecen TEPT complejo (Kazlauskas et al., 2020). Los jóvenes con TEPT complejo suelen sufrir un mayor deterioro funcional en comparación con aquellos que solo padecen TEPT, lo que afecta a sus relaciones, su rendimiento académico y su calidad de vida en general.
El TEPT y el TEPT-C a menudo se asocian con diferentes tipos de experiencias traumáticas:
Al diferenciar entre el TEPT y el TEPT complejo, el ITQ-CA ayuda a los profesionales cualificados a identificar los perfiles de síntomas distintivos asociados a las diferentes experiencias traumáticas. Las personas con TEPT complejo pueden beneficiarse de enfoques terapéuticos que aborden no solo los síntomas centrales del TEPT, sino también las dificultades relacionadas con la regulación emocional y la identidad personal. Esta diferenciación permite a los profesionales clínicos desarrollar planes de tratamiento más personalizados basados en la manifestación específica de los síntomas relacionados con el trauma.
El Cuestionario Internacional sobre el Trauma – Versión para niños y adolescentes (ITQ-CA) cuenta con dos subescalas:
Incluye seis ítems que miden los síntomas del TEPT de tres grupos de síntomas:
También incluye seis ítems que miden los síntomas de AAO de tres grupos de síntomas:
Las subescalas de TEPT y DSO incluyen cada una tres ítems que miden las limitaciones funcionales asociadas en relación con los amigos, la familia, la escuela, otras áreas importantes (por ejemplo, aficiones, otras relaciones) y la felicidad general.
Cada ítem relativo a los síntomas se puntúa en una escala tipo Likert de 5 puntos, del 0 al 4, y cada ítem relativo a la discapacidad funcional se responde de forma binaria: Sí (1) o No (0).
El enfoque de puntuación utiliza una evaluación dicotómica para fines diagnósticos y una evaluación dimensional para la gravedad de los síntomas.
Puntuación Dicotómica
Una puntuación de 2 (escala de Likert = «Moderadamente») o superior en un ítem de síntoma y una puntuación de 1 («Sí») en un ítem de deterioro funcional indican la presencia (es decir, la confirmación) de ese síntoma o deterioro.
Se indica TEPT si:
Se indica TEPT Complejo (TEPT-C) si:
Una persona puede recibir un diagnóstico de TEPT o TEPT-C, pero no de ambos.
Puntuación Dimensional
Las puntuaciones de los encuestados se presentan como puntuaciones brutas y como percentiles basados en datos normativos de niños y adolescentes expuestos a traumas, lo que permite contextualizar sus puntuaciones en relación con las puntuaciones típicas de los niños y adolescentes de esta muestra normativa. Por ejemplo, el percentil 50 representa el nivel típico de gravedad de los síntomas para un niño o adolescente que ha estado expuesto a un trauma (es decir, «Leve»), mientras que las puntuaciones en el percentil 90 se sitúan dentro del 10 % superior y se consideran «Graves».
Los descriptores cualitativos categorizan las puntuaciones del encuestado basándose en rangos específicos de percentiles.
Cada puntuación también va acompañada de un descriptor de criterios diagnósticos, indicando si se cumplen los criterios diagnósticos para los síntomas de TEPT y TAO, y si están presentes grupos de síntomas específicos y deterioros funcionales, según el umbral de puntuación dicotómica. Se indica TEPT-C si el descriptor de criterios diagnósticos indica “Criterios cumplidos” tanto para la subescala de TEPT como para la subescala de TAO.
En la primera administración, se presentan gráficos que muestran las puntuaciones del encuestado expresadas en percentiles, basadas en datos normativos de niños y adolescentes expuestos a traumas (Baker et al., 2025). También se presenta un gráfico en el que se comparan las puntuaciones de gravedad de los síntomas de TEPT y DSO del encuestado con dos muestras: (1) la muestra normativa de niños y adolescentes expuestos a traumas; y (2) una muestra diagnóstica. En cuanto a la puntuación de gravedad de los síntomas del TEPT, esta muestra diagnóstica está formada por niños y adolescentes que cumplen los criterios del ITQ-CA para el TEPT. En cuanto a las puntuaciones de gravedad de los síntomas del DSO, la muestra diagnóstica está formada por niños y adolescentes que cumplen los criterios del ITQ-CA para el TEPT complejo. Las áreas sombreadas corresponden a puntuaciones entre el percentil 25 y el 75. Este gráfico contextualiza las puntuaciones del encuestado en relación con los niveles típicos de gravedad de los síntomas en estas muestras.
Si se administra más de una vez, se presentan gráficos longitudinales de las puntuaciones brutas de gravedad de los síntomas de TEPT y DSO del encuestado, lo cual resulta útil para supervisar cualquier cambio en la gravedad de los síntomas a lo largo del tiempo, así como el progreso y los resultados del tratamiento. Se define un cambio significativo en la gravedad de los síntomas del TEPT como un cambio de 7 o más puntos en la puntuación de gravedad de los síntomas del TEPT, y un cambio significativo en la gravedad de los síntomas del DSO como un cambio de 6 o más puntos en la puntuación de gravedad de los síntomas del DSO, según los cálculos del Índice de Cambio Fiable (RCI) (es decir, una disminución de 6-7 puntos o más indica una mejora significativa; un aumento de 6-7 puntos o más indica un deterioro significativo; y un cambio de menos de 6-7 puntos indica que no hay cambios significativos).
El Cuestionario Internacional de Trauma – Versión para Niños y Adolescentes (ITQ-CA) ha sido validado en diferentes poblaciones de jóvenes, demostrando una buena fiabilidad y validez como herramienta de evaluación del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) y del TEPT Complejo (TEPT-C) según la CIE-11. Facilita el diagnóstico diferencial entre el TEPT y el TEPT complejo al captar tanto los síntomas del TEPT como los de los trastornos de la autoorganización (DSO), junto con el deterioro funcional asociado en áreas relevantes para los niños y adolescentes.
El análisis factorial confirmatorio (AFC) ha arrojado resultados dispares en cuanto a la estructura factorial óptima del ITQ-CA. Tanto en un estudio con niños austriacos en acogida (Haselgruber et al., 2020b) como en otro con adolescentes chinos que acudían a servicios de salud mental (Ho et al., 2022), se observó que un modelo de segundo orden con dos factores (es decir, TEPT y DSO) era el que mejor se ajustaba, en consonancia con los estudios de AFC del ITQ para adultos (Cloitre et al., 2018; Hyland et al., 2017, 2024), mientras que en un estudio con adolescentes lituanos se prefirió un modelo correlacionado de seis factores (con factores que representan seis grupos de síntomas) (Kazlauskas et al., 2020). En estos estudios se ha observado que los factores TEPT y DSO están altamente correlacionados, con valores que oscilan entre 0,75 y 0,92, lo que sugiere que, aunque están relacionados, representan constructos distintos.
El análisis de clases latentes y los modelos de mezcla de factores (FMM) también han respaldado la distinción conceptual entre el TEPT y el TEPT complejo en los jóvenes (Haselgruber et al., 2020a; Ho et al., 2022; Kazlauskas et al., 2020; Redican et al., 2022), en consonancia con la conceptualización de los trastornos relacionados con el trauma que recoge la CIE-11.
El ITQ-CA ha demostrado una consistencia interna de buena a excelente, con valores del alfa de Cronbach de 0,79 para la subescala de TEPT y de 0,86 para la subescala de DSO (Kazlauskas et al., 2020). Las estimaciones de la fiabilidad compuesta (CR) también han sido excelentes tanto para la subescala del TEPT (CR = 0,85-0,86) como para la subescala DSO (CR = 0,91-0,95) (Haselgruber et al., 2020a; Haselgruber et al., 2020b).
La validez concurrente del ITQ-CA se ha respaldado mediante correlaciones entre los grupos de síntomas del ITQ-CA y los correspondientes grupos de síntomas del TEPT, evaluados mediante el Child and Adolescent Trauma Screen (CATS) (Haselgruber et al., 2020b; Kazlauskas et al., 2020). La validez convergente se ha demostrado mediante correlaciones de moderadas a fuertes con la depresión, la ansiedad, la disociación y el trauma a lo largo de la vida (Haselgruber et al., 2020a; Ho et al., 2022). Las subescalas de TEPT y DSO también muestran asociaciones claras con variables externas, lo que respalda la validez discriminante. Por ejemplo, Ho y sus colegas (2022) encontraron que los síntomas de TEPT se asociaban más fuertemente con la ansiedad y los síntomas de DSO se asociaban más fuertemente con la depresión, mientras que Redican et al. (2022) observaron diferentes patrones de comorbilidad en los distintos perfiles de síntomas.
Las investigaciones han identificado varios factores clave que permiten predecir el TEPT y el TEPT complejo en niños y adolescentes. Las características del trauma revisten especial importancia, ya que tanto el tipo como la cantidad de traumas influyen en los resultados. Si bien la exposición acumulada al trauma aumenta el riesgo tanto de TEPT como de TEPT complejo, el trauma interpersonal —en particular, el trauma sexual y la exposición a daños directos o a la violencia— se ha identificado como un factor de riesgo especialmente relevante para el TEPT complejo (Daniunaite et al., 2021; Redican et al., 2022). También se ha descubierto que factores sociales como los problemas familiares, los problemas escolares y la falta de apoyo social permiten diferenciar entre el TEPT y el TEPT complejo en adolescentes (Daniunaite et al., 2021), lo que pone de relieve la relevancia específica de dichos factores para el TEPT complejo.
El ITQ-CA ha sido validado en diferentes países y culturas, entre ellos Austria, China, Lituania e Irlanda del Norte (Haselgruber et al., 2020b; Ho et al., 2022; Kazlauskas et al., 2020; Redican et al., 2022). Estos estudios de validación han incluido tanto muestras de la población general como poblaciones más específicas, como niños en acogida y adolescentes que acuden a servicios de salud mental.
Por lo tanto, el ITQ-CA presenta buenas propiedades psicométricas, entre las que se incluyen la fiabilidad, la validez y la aplicabilidad intercultural y multilingüe. Constituye una herramienta adecuada al nivel de desarrollo para la evaluación y el diagnóstico diferencial del TEPT y el TEPT complejo en niños y adolescentes (Sarr et al., 2024).
Los percentiles de las muestras normativas y diagnósticas, elaborados por NovoPsych, se presentan en la revisión de NovoPsych sobre el ITQ-CA (Baker et al., 2025), que incluye información detallada sobre la composición de estas muestras de referencia.
Baker, S., Smyth, C., Bartholomew, E., Buchanan, B., & Hegarty, D. (2025). A Review of the Clinical Utility and Psychometric Properties of the International Trauma Questionnaire – Child and Adolescent Version (ITQ-CA): Percentile Rankings and Qualitative Descriptors.
Daniunaite, I., Cloitre, M., Karatzias, T., Shevlin, M., Thoresen, S., Zelviene, P., & Kazlauskas, E. (2021). PTSD and Complex PTSD in adolescence: Discriminating factors in a population-based cross-sectional study. European Journal of Psychotraumatology, 12(1), 1890937. https://doi.org/10.1080/20008198.2021.1890937
Haselgruber, A., Sölva, K., & Lueger-Schuster, B. (2020a). Validation of ICD-11 PTSD and Complex PTSD in foster children using the International Trauma Questionnaire. Acta Psychiatrica Scandinavica, 141(1), 60–73. https://doi.org/10.1111/acps.13100
Haselgruber, A., Sölva, K., & Lueger-Schuster, B. (2020b). Symptom structure of ICD-11 Complex Posttraumatic Stress Disorder (CPTSD) in trauma-exposed foster children: Examining the International Trauma Questionnaire – Child and Adolescent Version (ITQ-CA). European Journal of Psychotraumatology, 11(1), 1818974. https://doi.org/10.1080/20008198.2020.1818974
Ho, G. W. K., Liu, H., Karatzias, T., Hyland, P., Cloitre, M., Lueger-Schuster, B., Brewin, C. R., Guo, C., Wang, X., & Shevlin, M. (2022). Validation of the International Trauma Questionnaire-Child and Adolescent Version (ITQ-CA) in a Chinese mental health service seeking adolescent sample. Child and Adolescent Psychiatry and Mental Health, 16(1), 66. https://doi.org/10.1186/s13034-022-00497-4
Hyland, P., Brewin, C. R., Cloitre, M., Karatzias, T., & Shevlin, M. (2024). Responding to concerns related to the measurement of ICD-11 Complex Posttraumatic Stress Disorder using the International Trauma Questionnaire. Child Abuse & Neglect, 147, 106563. https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2023.106563
Hyland, P., Shevlin, M., Brewin, C. R., Cloitre, M., Downes, A. J., Jumbe, S., Karatzias, T., Bisson, J. I., & Roberts, N. P. (2017). Validation of Post-Traumatic Stress Disorder (PTSD) and Complex PTSD using the International Trauma Questionnaire. Acta Psychiatrica Scandinavica, 136(3), 313–322. https://doi.org/10.1111/acps.12771
Kazlauskas, E., Zelviene, P., Daniunaite, I., Hyland, P., Kvedaraite, M., Shevlin, M., & Cloitre, M. (2020). The structure of ICD-11 PTSD and Complex PTSD in adolescents exposed to potentially traumatic experiences. Journal of Affective Disorders, 265, 169–174. https://doi.org/10.1016/j.jad.2020.01.061
Redican, E., Hyland, P., Cloitre, M., McBride, O., Karatzias, T., Murphy, J., Bunting, L., & Shevlin, M. (2022). Prevalence and predictors of ICD-11 Posttraumatic Stress Disorder and Complex PTSD in young people. Acta Psychiatrica Scandinavica, 146(2), 110–125. https://doi.org/10.1111/acps.13442
Sarr, R., Quinton, A., Spain, D., & Rumball, F. (2024). A systematic review of the assessment of ICD-11 Complex Post-Traumatic Stress Disorder (CPTSD) in young people and adults. Clinical Psychology & Psychotherapy, 31(3), e3012. https://doi.org/10.1002/cpp.3012