El Cuestionario de Estilos de Apego – Versión Breve (ASQ-SF) es una escala de autoevaluación de 29 ítems ampliamente utilizada para evaluar los patrones de apego en adultos, tanto en contextos no clínicos como de salud mental (Alexander et al., 2001; Karantzas et al., 2010).
Partiendo de la premisa fundamental de la teoría del apego, según la cual los seres humanos poseen una necesidad sociobiológica innata de establecer y mantener vínculos afectivos sólidos, el ASQ-SF evalúa cómo las personas abordan y gestionan las relaciones a lo largo de su vida (Bowlby, 1988; Mikulincer y Shaver, 2016). Este impulso de apego cumple múltiples funciones adaptativas, entre las que se incluyen mejorar la supervivencia mediante comportamientos de búsqueda de proximidad durante períodos de angustia o amenaza, facilitar la regulación emocional y proporcionar una base segura para la exploración y el crecimiento personal (Karantzas et al., 2010; Fraley y Shaver, 2000).
La escala se estructura en torno a dos dimensiones principales del apego en adultos, que representan los principales patrones de ansiedad y evitación relacionados con el apego:
Estas dimensiones principales se concretan a su vez en cinco subescalas específicas que ofrecen una visión detallada de los patrones de las relaciones interpersonales:
Uno de los puntos fuertes distintivos del ASQ-SF reside en su conceptualización deliberadamente amplia de las relaciones de apego, utilizando un lenguaje que va más allá de las relaciones sentimentales (Karantzas et al., 2010). Este enfoque más amplio permite realizar evaluaciones en poblaciones diversas, incluidos adolescentes y personas con poca experiencia en relaciones sentimentales. La versatilidad de la medida la hace especialmente valiosa para comprender las trayectorias de desarrollo de los patrones de apego y su influencia en diversos contextos interpersonales, incluyendo las relaciones terapéuticas, la dinámica familiar y las interacciones entre iguales (Karantzas et al., 2010; Mikulincer y Shaver, 2016).
El ASQ-SF es una escala de apego contemporánea; su estructura dimensional y de subescalas permite comprender con mayor detalle los patrones de apego, superando así las limitaciones de las escalas de apego existentes, que conceptualizan el apego como un constructo categórico. En su exhaustiva revisión sistemática, Pollard et al. (2023) identificaron el ASQ-SF como una de las escalas más sólidas y con mayor fiabilidad psicométrica disponibles para la evaluación del apego.
La evaluación de los patrones de apego mediante el ASQ-SF aporta información que sirve de base para la conceptualización del caso, la planificación del tratamiento y el proceso terapéutico (Levy et al., 2018). Comprender el estilo de apego de un cliente ayuda a predecir posibles dificultades en la alianza terapéutica, anticipar patrones de transferencia y orientar las intervenciones que promueven el desarrollo de un apego seguro (Daniel, 2006). Las investigaciones indican que los patrones de apego están significativamente asociados con diversas manifestaciones psicopatológicas, entre ellas la depresión, la ansiedad, los trastornos de la personalidad y las dificultades interpersonales (Dozier et al., 2008). Además, la evaluación del apego puede ayudar a identificar mecanismos específicos que mantienen el malestar psicológico, como estrategias de regulación emocional desadaptativas, esquemas interpersonales y patrones de búsqueda o evitación de apoyo (Malik et al., 2015). La detallada estructura de subescalas del ASQ-SF permite a los clínicos orientar las intervenciones con mayor precisión, abordando aspectos específicos de la inseguridad en el apego al tiempo que se aprovechan los puntos fuertes existentes en el funcionamiento interpersonal (Wallin, 2007). Además, se ha demostrado que los patrones de apego influyen en los resultados del tratamiento en diversas modalidades terapéuticas, lo que hace que la evaluación del apego sea valiosa para la selección y modificación del tratamiento (Mikulincer et al., 2013).
Las puntuaciones se componen de dos estilos principales de apego —el apego evitativo y el apego ansioso— junto con subescalas. El sistema de puntuación se basa en una combinación de puntuaciones directas de las subescalas y ajustes realizados a partir de los ítems de la subescala de «Confianza», con el fin de ofrecer una medida más matizada de la seguridad en el apego:
Las cinco subescalas proporcionan información detallada sobre aspectos específicos del apego y el funcionamiento interpersonal:
Cada puntuación se convierte en un percentil basándose en datos normativos, y se asignan descriptores (Bajo, Medio, Alto) en función de los rangos de percentiles (Hegarty et al., 2024):
Los percentiles se calculan a partir de una muestra de la población adulta, en la que el percentil 50 representa los patrones típicos de respuesta. Los participantes de la muestra (n = 3.576) tenían edades comprendidas entre los 15 y los 73 años y eran en su mayoría (90 %) de origen anglo-australiano.
El texto interpretativo incluye el Análisis del patrón de apego primario (Hegarty et al., 2024). Este análisis de patrones se basa en la combinación específica de descriptores de puntuación (Baja, Media, Alta) en todas las dimensiones. Estos patrones van desde estilos seguros (p. ej., «Estilo seguro») hasta diversos patrones inseguros (p. ej., «Estilo temeroso-evitativo», «Estilo desdeñoso-evitativo»). Cada patrón ofrece información específica sobre la organización del apego y la dinámica de las relaciones, junto con las implicaciones y los enfoques terapéuticos asociados. La interpretación tiene en cuenta las interacciones entre las escalas de evitación y ansiedad para proporcionar una comprensión integral del estilo de apego de la persona y sus implicaciones para las relaciones y el trabajo terapéutico. La especificidad del patrón de apego global permite ofrecer recomendaciones terapéuticas altamente personalizadas y proporcionar información sobre los posibles retos y oportunidades del tratamiento.
El ASQ-SF de 29 ítems de Alexander et al. (2001) se derivó del Cuestionario de Estilos de Apego de 40 ítems de Feeney et al. (1994). Karantzas et al. (2010) demostraron que, de las dos escalas (ASQ y ASQ-SF), el ASQ-SF es la medida de apego superior y más parsimoniosa. Aunque ambas versiones mostraron valores similares y satisfactorios de consistencia interna de las subescalas (α = 0,72 – 0,85), el mejor ajuste del modelo factorial se encontró en la versión abreviada (Karantzas et al., 2010). Los resultados sugieren que la estructura multidimensional del ASQ-SF permite distinguir aspectos importantes en las cogniciones y los comportamientos de apego de las personas (Karantzas et al., 2010). De este modo, estas medidas captan elementos clave de los estilos de apego que son importantes para comprender la naturaleza del apego humano.
Se han sintetizado los datos normativos de adultos recopilados por Karantzas y sus colaboradores (2010) para obtener las medias y las desviaciones estándar de las puntuaciones y las subescalas (véase la tabla 6, Karantzas et al., 2010). Estos datos se utilizan para calcular los percentiles (Hegarty et al., 2024). La muestra estuvo compuesta por 3.576 participantes seleccionados de la comunidad general de los estados y territorios del este de Australia. Los participantes tenían edades comprendidas entre los 15 y los 73 años (M = 25,67 años, DE = 11,20) y eran en su mayoría (90 %) de origen anglo-australiano.
NovoPsych estableció descriptores para cada una de las puntuaciones de apego y de las subescalas, que se determinan mediante percentiles (Hegarty et al., 2024). Los rangos de percentiles elegidos coincidían con los utilizados por investigadores anteriores en el ámbito del apego (por ejemplo, Mayseless y Scher, 2000; Kaitz et al., 2004; Rain et al., 2016):
La versión de NovoPsych del ASQ-SF emplea un sofisticado sistema de análisis de patrones que examina la interacción entre las dimensiones de apego evitativo y ansioso. Estos patrones de apego fueron desarrollados por tres psicólogos con doctorado y amplia experiencia clínica (Hegarty et al., 2024). El análisis genera interpretaciones de los patrones de apego basadas en combinaciones específicas de puntuaciones entre las distintas dimensiones. Los patrones se centran en la interacción fundamental entre las dimensiones de apego ansioso y evitativo, clasificando a las personas en estilos de apego más amplios. Por ejemplo:
Este sistema de análisis de patrones de doble nivel, respaldado por la investigación empírica sobre el apego (Bartholomew & Horowitz, 1991; Brennan et al., 1998), proporciona tanto la especificidad necesaria para la intervención clínica como el marco categórico más amplio útil para la investigación y la comprensión general de la organización del apego.
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Alexander, R., Feeney, J., Hohaus, L., & Noller, P. (2001). Attachment style and coping resources as predictors of coping strategies in the transition to parenthood. Personal Relationships, 8(2), 137–152. https://doi.org/10.1111/j.1475-6811.2001.tb00032.x
Bartholomew, K., & Horowitz, L. M. (1991). Attachment styles among young adults: A test of a four-category model. Journal of Personality and Social Psychology, 61(2), 226–244. https://doi.org/10.1037/0022-3514.61.2.226
Brennan, K. A., Clark, C. L., & Shaver, P. R. (1998). Self-report measurement of adult attachment: An integrative overview. In J. A. Simpson & W. S. Rholes (Eds.), Attachment theory and close relationships (pp. 46-76). Guilford Press.
Bowlby, J. (1988). A secure base: Parent-child attachment and healthy human development. Basic Books.
Daniel, S. I. F. (2006). Adult attachment patterns and individual psychotherapy: a review. Clinical Psychology Review, 26(8), 968–984. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2006.02.001
Dozier, M., Stovall-McClough, K. C., & Albus, K. E. (2008). Attachment and psychopathology in adulthood. In J. Cassidy & P. R. Shaver (Eds.), Handbook of attachment: Theory, research, and clinical applications (2nd ed., pp. 718-744). Guilford Press.
Feeney, J. A., Noller, P., & Hanrahan, M. (1994). Assessing adult attachment. In M. B. Sperling & W. H. Berman (Eds.), Attachment in adults: Clinical and developmental perspectives (pp. 128–152). New York: Guilford Press.
Fraley, R. C., & Shaver, P. R. (2000). Adult romantic attachment: Theoretical developments, emerging controversies, and unanswered questions. Review of General Psychology: Journal of Division 1, of the American Psychological Association, 4(2), 132–154. https://doi.org/10.1037/1089-2680.4.2.132
Hegarty, D., Smyth, C., Buchanan, B., Baker, S., & Bartholomew, E. (2024). A Review of the Clinical Utility and Psychometric Characteristics of the Attachment Style Questionnaire – Short Form (ASQ-SF): Norms, Percentile Rankings, and Qualitative Descriptors.
Kaitz, M., Bar-Haim, Y., Lehrer, M., & Grossman, E. (2004). Adult attachment style and interpersonal distance. Attachment & Human Development, 6(3), 285–304. https://doi.org/10.1080/14616730412331281520
Karantzas, G., Feeney, J. A., & Wilkinson, R. (2010). Is less more? Confirmatory factor analysis of the attachment style questionnaires. https://doi.org/10.1177/0265407510373756
Levy, K. N., Johnson, B. N., Clouthier, T. L., Scala, J. W., & Temes, C. M. (2015). An attachment theoretical framework for personality disorders. Psychologie Canadienne [Canadian Psychology], 56(2), 197–207. https://doi.org/10.1037/cap0000025
Malik, S., Wells, A., & Wittkowski, A. (2015). Emotion regulation as a mediator in the relationship between attachment and depressive symptomatology: A systematic review. Journal of Affective Disorders, 172, 428–444. https://doi.org/10.1016/j.jad.2014.10.007
Mayseless, O., & Scher, A. (2000). Mother’s attachment concerns regarding spouse and infant’s temperament as modulators of maternal separation anxiety. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 41(7), 917–925. https://doi.org/10.1111/1469-7610.00679
Mikulincer, M., Shaver, P. R., & Berant, E. (2013). An attachment perspective on therapeutic processes and outcomes: Attachment and therapeutic processes. Journal of Personality, 81(6), 606–616. https://doi.org/10.1111/j.1467-6494.2012.00806.x
Pollard, C., Bucci, S., & Berry, K. (2023). A systematic review of measures of adult disorganized attachment. The British Journal of Clinical Psychology, 62(2), 329–355. https://doi.org/10.1111/bjc.12411
Rain, M., Cilento, E., Macdonald, G., & Mar, R. A. (2017). Adult attachment and transportation into narrative worlds: Attachment and narrative transportation. Personal Relationships, 24(1), 49–74. https://doi.org/10.1111/pere.12167
Wallin, D. J. (2007). Attachment in psychotherapy. Guilford Press.