La Escala de Ansiedad, Depresión y Estado de Ánimo (ADAMS) es una herramienta de cribado basada en el informe de un informante, utilizada para evaluar síntomas de ansiedad, depresión y otros trastornos del estado de ánimo en individuos con discapacidad intelectual (DI) (Esbensen et al., 2003).
La escala puede utilizarse para cribar y monitorizar resultados a largo plazo en individuos con DI de 10 años o más. El ADAMS puede ser utilizado por personas que han mantenido una interacción regular con un individuo con DI durante más de seis meses, incluyendo cuidadores, profesionales, supervisores laborales, familiares, profesores u otras partes implicadas.
El ADAMS consta de 28 ítems organizados en cinco subescalas:
El ADAMS ofrece una herramienta valiosa para evaluar problemas emocionales y conductuales en individuos con DI a través de un informante. Proporciona un marco de evaluación para la detección temprana que se centra en los desafíos del estado de ánimo comunes en personas con DI, pero a menudo pasados por alto. Utilizando el ADAMS, los clínicos pueden identificar síntomas de manera proactiva, incluso en situaciones donde los individuos pueden enfrentar desafíos en la comunicación o el procesamiento cognitivo.
Los individuos con DI que experimentan altos niveles de ansiedad, alteraciones del estado de ánimo y depresión pueden encontrar dificultades para mantener una alta calidad de vida en comparación con aquellos con menos síntomas (Horovitz et al., 2014). Cabe destacar que estudios recientes resaltan la eficacia de las intervenciones terapéuticas en la reducción de los síntomas depresivos entre individuos con DI (Hamers et al., 2018). Estas intervenciones demuestran consistentemente el potencial para mejorar el bienestar mental, ofreciendo una vía esperanzadora hacia una mejor salud mental general y calidad de vida para los individuos con DI.
Se hace hincapié en las puntuaciones de las subescalas, donde las puntuaciones más altas son indicativas de una sintomatología más grave.
Nota. El ítem 3 aparece tanto en la subescala de Comportamiento Maníaco/Hiperactivo como en la de Ansiedad Generalizada.

Se utiliza un percentil para ilustrar cómo la puntuación de un encuestado se compara con las respuestas normativas de individuos con discapacidad intelectual en la muestra de referencia de Esbensen et al. (2003). Un percentil de 50 sugiere patrones de respuesta típicos en comparación con personas con DI. Por el contrario, un percentil de 99 indica que el encuestado puntúa más alto que el 99 por ciento de los individuos, lo que indica síntomas graves.

Las puntuaciones promedio de las subescalas del ADAMS se categorizan utilizando los siguientes descriptores cualitativos:

En administraciones múltiples, el gráfico de líneas rastrea visualmente los resultados del encuestado a lo largo de las sesiones. Un cambio significativo (~ 0.5 DE) en la puntuación se define como un aumento o disminución de 2 o más puntos para las subescalas de Comportamiento Maníaco/Hiperactivo, Estado de Ánimo Deprimido, Evitación Social y Ansiedad General, y al menos 1 punto para la subescala de Comportamiento Compulsivo. Este criterio se basa en el cálculo de la Diferencia Mínima Importante (DMI) específico para cada subescala. Dichos cambios indican una mejora o reducción significativa de los síntomas, mientras que un cambio inferior a los puntos especificados sugiere que no hay un cambio significativo en la gravedad de los síntomas entre las evaluaciones.
Las personas con discapacidad intelectual que presentan niveles elevados de ansiedad, alteraciones del estado de ánimo y depresión pueden enfrentar desafíos adicionales para mantener una alta calidad de vida en comparación con aquellas con niveles más bajos de sintomatología (Horovitz et al., 2014). Es importante destacar que investigaciones recientes subrayan la eficacia de las intervenciones terapéuticas para aliviar los síntomas depresivos en individuos con DI (Hamers et al., 2018). Dichas intervenciones muestran consistentemente ser prometedoras en la mejora del bienestar mental en esta población, ofreciendo una vía positiva para optimizar la salud mental general y la calidad de vida.
Los ítems del ADAMS se derivan de los criterios del DSM (American Psychiatric Association, 2005), la experiencia clínica y otras herramientas de evaluación (por ejemplo, el Sistema de Evaluación Prout-Strohmer, la Evaluación Diagnóstica para Discapacitados Graves-II, el Instrumento de Psicopatología para Adultos con Retraso Mental y el Cuestionario de Depresión de Autoinforme) (Esbensen et al., 2003).
La estructura de cinco factores se determinó mediante Análisis Factorial Exploratorio (AFE) utilizando una muestra de 265 informantes (51.9% hombres) que respondieron en nombre de individuos con DI. El rango de edad de los participantes fue de 10 a 79 años, con una edad media de 39.2 años y una desviación estándar de 11.3 años. Se retuvieron los ítems con cargas factoriales superiores a 0.40, lo que resultó en la escala final de 28 ítems (Esbensen et al., 2003).
A continuación se presentan las medias y desviaciones estándar para cada subescala del ADAMS (Esbensen et al., 2003):
La fiabilidad test-retest para la escala total del ADAMS ha sido reportada como excelente (CCI= 0.81) (Esbensen et al., 2003). Para las subescalas individuales, la fiabilidad test-retest durante 30 días fue:
Las subescalas del ADAMS demuestran una buena validez convergente a través de fuertes correlaciones positivas con constructos relacionados de otras medidas. La subescala de Estado de Ánimo Deprimido demuestra una correlación positiva con el Inventario de Sintomatología Depresiva de Autoinforme (IDS-SR; r = 0.44), y con la Lista de Depresión Señalizadora para personas con Discapacidades Intelectuales (SDL-ID) informada por informantes; r = 0.71). De manera similar, la subescala de Ansiedad General exhibe correlaciones positivas tanto con la Escala de Ansiedad de Glasgow para personas con discapacidad intelectual (GAS-ID; r = 0.37) como con la subescala de ansiedad de la Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión (HADS-A; r = 0.41) (Hermans et al., 2012). La subescala Maníaco/Hiperactivo del ADAMS se correlaciona significativamente con la subescala de Manía de la Evaluación de Diagnóstico Dual (ADD) (r = 0.55). La validez discriminante se apoya en correlaciones débiles o inexistentes entre las subescalas del ADAMS y subescalas conceptualmente no relacionadas como la subescala de Trastornos Sexuales del ADD y las subescalas de Habilidades Sociales y Habilidades de Comunicación (Rojahn et al., 2011).
Se presentan percentiles y descriptores de gravedad para cada subescala del ADAMS. NovoPsych determinó que cada descriptor cualitativo corresponde a un rango específico de puntuaciones promedio para una subescala determinada. Los rangos para estos descriptores se determinaron utilizando dos muestras normativas: una compuesta por 265 informantes (51.9% hombres; Medad = 39.2, DE = 11.3, rango de edad 10-79) y otra compuesta por 268 informantes (53.2% hombres; Medad = 39, DE = 13, rango de edad 10-79) que representan a individuos con DI.
Las puntuaciones promedio de las subescalas del ADAMS se categorizan utilizando los siguientes descriptores cualitativos:
La tabla de percentiles a continuación ilustra cómo una puntuación promedio se compara con la muestra normativa de individuos con DI (Esbensen et al., 2003). Cada puntuación promedio posible va acompañada de un percentil correspondiente, que indica el porcentaje de individuos que obtuvieron la misma puntuación o una inferior. Por ejemplo, una puntuación promedio de 1.4 corresponde al percentil 65 de la subescala Maníaco/Hiperactivo en la muestra normativa, lo que significa que el 65% de la muestra obtuvo una puntuación promedio de 1.4 o inferior. Estos gráficos son fundamentales para contextualizar las puntuaciones promedio de un individuo en cada subescala, proporcionando una comprensión más clara de su posición en relación con otros individuos con DI.

Esbensen, A. J., Rojahn, J., Aman, M. G., & Ruedrich, S. (2003). Reliability and validity of an assessment instrument for anxiety, depression, and mood among individuals with mental retardation. Journal of Autism and Developmental Disorders, 33(6), 617–629. https://doi.org/10.1023/B:JADD.0000005999.27178.55
American Psychiatric Association (2005). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders—Fourth Edition (Text Revision). Washington, DC: American Psychiatric Association.
Esbensen, A. J., Rojahn, J., Aman, M. G., & Ruedrich, S. (2003). Reliability and validity of an assessment instrument for anxiety, depression, and mood among individuals with mental retardation. Journal of Autism and Developmental Disorders, 33(6), 617–629. https://doi.org/10.1023/B:JADD.0000005999.27178.55
Hermans, H., Jelluma, N., van der Pas, F. H., & Evenhuis, H. M. (2012). Feasibility, reliability and validity of the Dutch translation of the Anxiety, Depression And Mood Scale in older adults with intellectual disabilities. Research in Developmental Disabilities, 33(2), 315–323. https://doi.org/10.1016/j.ridd.2011.09.018
Horovitz, M., Shear, S., Mancini, L. M., & Pellerito, V. M. (2014). The relationship between Axis I psychopathology and quality of life in adults with mild to moderate intellectual disability. Research in Developmental Disabilities, 35(1), 137–143. https://doi.org/10.1016/j.ridd.2013.10.014
Hamers, P. C. M., Festen, D. A. M., & Hermans, H. (2018). Non‐pharmacological interventions for adults with intellectual disabilities and depression: a systematic review. Journal of Intellectual Disability Research, 62(8), 684–700. https://doi.org/10.1111/jir.12502
Rojahn, J., Rowe, E. W., Kasdan, S., Moore, L., & van Ingen, D. J. (2011). Psychometric properties of the Aberrant Behaviour Checklist, the Anxiety, Depression and Mood Scale, the Assessment of Dual Diagnosis and the Social Performance Survey Schedule in adults with intellectual disabilities. Research in Developmental Disabilities, 32(6), 2309–2320. https://doi.org/10.1016/j.ridd.2011.07.035