El Inventario General de Comportamiento-Revisado (GBI-R) es una herramienta de autoinforme de 73 ítems diseñada para evaluar el trastorno bipolar (Depue et al., 1989). Mide la frecuencia, intensidad y duración de los síntomas asociados con el trastorno bipolar tipo I y II, así como la ciclotimia.
Los ítems del GBI se distribuyen en dos subescalas:
El GBI es útil para evaluar el riesgo de trastorno bipolar y monitorear los síntomas en la práctica clínica. Ha sido validado en diversas poblaciones demográficas, incluyendo adolescentes (mayores de 13 años) y adultos, tanto en entornos de salud comunitaria como psiquiátricos (Danielson et al., 2003).
El inventario es útil para el cribado de subtipos de trastornos bipolares:
La puntuación total del GBI oscila entre 0 y 219. La puntuación total del GBI refleja la frecuencia e intensidad de los síntomas relacionados con el trastorno bipolar.
La puntuación también se expresa como el “porcentaje de ítems aprobados”, que utiliza una puntuación binaria donde “Nunca o Casi Nunca” y “A Veces” no se consideran aprobados, mientras que las respuestas “A Menudo” y “Muy A menudo o Casi Constantemente” sí lo son. El porcentaje de ítems aprobados convierte las puntuaciones a un rango del 0% al 100%.
Las puntuaciones totales se clasifican en tres categorías de riesgo:
Las puntuaciones de las subescalas también se calculan utilizando el sistema de puntuación binaria, donde las puntuaciones se expresan como el porcentaje de ítems aprobados que ocurren “A Menudo” y “Muy A menudo o Casi Constantemente”:
Se utiliza un percentil para contextualizar la puntuación de un encuestado en comparación con la muestra normativa de la comunidad. La muestra comunitaria representa el nivel típico de síntomas relacionados con el estado de ánimo encontrados en la población general (Bullock et al., 2011; Pendergast et al., 2014). Un percentil de 50 sugiere una experiencia típica (y relativamente saludable) de energía psicomotora, mientras que un percentil de 80 indica que el encuestado puntúa más alto que el 80 por ciento de los individuos, lo que sugiere algunos síntomas consistentes con el trastorno bipolar.
Los gráficos horizontales presentan la puntuación total (0 a 219, puntuado mediante el método Likert) y la puntuación de porcentaje respaldado para las subescalas (de 0 a 100%). Estos gráficos muestran las puntuaciones en comparación con las distribuciones normativas comunitarias y clínicas, con áreas sombreadas alrededor de los dos cuartiles centrales (entre el percentil 25 y 75). La distribución clínica representa a individuos diagnosticados con trastorno bipolar (Bullock et al., 2011; Pendergast et al., 2014). Este gráfico ayuda a contextualizar los patrones de respuesta en comparación con la distribución de respuestas entre muestras comunitarias y aquellos con un diagnóstico de trastorno bipolar (Pendergast et al., 2014).
Para la puntuación total, cuando se respalda el 37% de los síntomas, la escala tiene una sensibilidad de 0.90, lo que significa que identifica correctamente el 90% de los casos verdaderos (Klein et al., 1986). A este nivel, su especificidad es de 0.98, lo que indica que identifica correctamente el 98% de los no-casos.
Puntuaciones más altas en el GBI pueden sugerir la presencia de trastorno bipolar, que frecuentemente coexiste con otras condiciones psiquiátricas. Por ejemplo, la investigación indica que uno de cada seis adultos con trastorno bipolar también presenta TDAH (Schiweck et al., 2021). Las personas con TDAH también puntúan más alto en el GBI que la población general. Otros trastornos comúnmente asociados incluyen el trastorno del espectro autista, el trastorno límite de la personalidad y los trastornos por uso de sustancias (Menezes et al., 2019; Skokauskas & Frodl, 2015). Evidencia reciente destaca la efectividad del GBI para diferenciar el trastorno bipolar de condiciones como la depresión unipolar y el TDAH, convirtiéndolo en una herramienta valiosa para abordar los desafíos de la comorbilidad en las evaluaciones psiquiátricas (Pendergast et al., 2014).
Las propiedades psicométricas del GBI han sido evaluadas extensamente, demostrándolo como una herramienta fiable y válida para evaluar los síntomas del trastorno bipolar. El GBI captura tanto los síntomas conductuales centrales como dimensiones como la intensidad, duración, frecuencia y cambios rápidos en el estado de ánimo. Los ítems del GBI fueron desarrollados basándose en varias fuentes:
Durante su desarrollo, el GBI fue evaluado frente a una clasificación binomial de "casos" y "no-casos" bipolares, lo que lo hace efectivo para identificar individuos en riesgo de trastorno bipolar frente a aquellos con variaciones subclínicas del estado de ánimo u otros trastornos del estado de ánimo. Investigaciones recientes sugieren que la efectividad del GBI podría mejorarse reorganizando sus ítems en subescalas más homogéneas (Youngstrom et al., 2001). Mientras que estudios anteriores señalaron un único factor general que explicaba la mayor parte de la varianza (Depue et al., 1981), análisis más recientes (Danielson et al., 2003; Depue et al., 1989; Pendergast et al., 2015; Youngstrom et al., 2001, 2013) apoyan una estructura de dos factores, que comprende las siguientes subescalas:
En el estudio original (Depue et al., 1981), el análisis se realizó en una muestra no clínica de 850 estudiantes universitarios (51.5% mujeres) con un rango de edad de 18 a 32 años. La mayoría de los participantes (90%) tenían 22 años o menos. El GBI exhibió una fuerte validez de constructo, como lo demuestra su correlación significativa con las evaluaciones de alteración del estado de ánimo realizadas por clínicos (Depue et al., 1981). La escala mostró una fuerte consistencia interna general (alfa = 0.94) (Depue et al., 1981; 1989) y la fiabilidad test-retest durante 15 semanas fue de 0.73 (Depue et al., 1981).
Las puntuaciones de las escalas de Hipomanía y Depresión demuestran fuertes propiedades psicométricas en diversas muestras, incluyendo alfas de fiabilidad interna superiores a 0.90, fiabilidades test-retest superiores a 0.70, una validez predictiva robusta y una validez convergente y discriminante satisfactoria (Youngstrom, 2008; Youngstrom et al., 2013).
El GBI utiliza dos métodos de puntuación: Binario y Likert.
Utilizando el método de puntuación binaria, las respuestas "Nunca o casi nunca" y "A veces" se puntúan como 0, y las respuestas "A menudo" y "Muy a menudo o casi constantemente" se puntúan como 1. En NovoPsych, las subescalas se puntúan utilizando el método binario, lo que produce una métrica de "porcentaje respaldado".
Alternativamente, utilizando el método de puntuación Likert, la respuesta "Nunca o casi nunca" se puntúa como 0, "A veces" como 1, "A menudo" como 2, y "Muy a menudo o casi constantemente" como 3. NovoPsych utiliza tanto el método Likert (rango de puntuación = 0 a 219) como el método binario (porcentaje respaldado) para la puntuación total.
Al utilizar la puntuación binaria, el GBI emplea un sistema de dos umbrales, con uno para casos probables y otro para no-casos, para clasificar a los individuos basándose en sus puntuaciones totales. Este sistema de puntuación de dos puntos de corte divide las puntuaciones en tres categorías:
Con un punto de corte primario de 27 (37% de respaldo), para las condiciones bipolares, la escala presenta una sensibilidad de 0.90, lo que significa que identifica correctamente el 90% de los casos verdaderos. Su especificidad fue de 0.98, lo que indica que identifica correctamente el 98% de los no-casos (Klein et al., 1986). En el estudio de Depue et al. (1981), una puntuación de corte de 27 aseguró un Valor Predictivo Positivo (VPP) de 0.98, lo que indica que el 98% de los individuos que obtienen un resultado positivo en la escala (indicando la presencia de una condición) realmente padecen trastorno bipolar. Finalmente, el Valor Predictivo Negativo (VPN) de la escala es de 0.87, lo que indica que el 87% de los individuos que obtienen un resultado negativo en la prueba (indicando que no presentan la condición) son correctamente identificados como no teniendo trastorno bipolar (Waugh et al., 2014). Sin embargo, la tasa de falsos negativos, donde se omiten casos reales, fue del 9% para puntuaciones inferiores a 19 y aumentó para puntuaciones en el rango de 20-26 (Depue et al., 1981).
Para la subescala de depresión (rango de 0 a 46 según el método de puntuación binaria), un rango de puntuaciones de 0 a 2 (0% a 4%) se categoriza como “Bajo”, de 3 a 14 (5% a 31%) como “Moderado”, y de 15 a 46 (32% a 100%) como “Alto”.
Para la subescala de hipomanía/bifasia (rango de 0 a 28 según el método de puntuación binaria), las puntuaciones de 0 a 5 (0% a 18%) se categorizan como “Bajo”, de 6 a 19 (19% a 68%) como “Moderado”, y de 20 a 28 (69% a 100%) como “Alto” (Pendergast et al., 2014).
Although the study by Pendergast et al., (2014) does not provide sensitivity and specificity data directly, it measured related constructs through Diagnostic Likelihood Ratios (DLRs). Diagnostic Likelihood Ratios (DLRs) are tools that examine how much a test result changes the chances that someone has a specific condition (Straus et al., 2011). A DLR of 1 is neutral, DLR < 1 decreases the likelihood of the condition, and DLR > 1 increases the likelihood (Straus et al., 2011). For the hypomania/biphasia scale, the following DLRs were reported for the severity categories when comparing individuals with and without bipolar disorder:
Se realizó un análisis similar en la subescala de depresión; sin embargo, la comparación se estableció entre individuos con y sin ningún trastorno del estado de ánimo:
La muestra utilizada para calcular los percentiles normativos de la puntuación total consistió en 87 participantes australianos (68% mujeres) con una edad media de 26.3 años. (Bullock et al., 2011). El estudio empleó el método de puntuación de Likert. Las puntuaciones del GBI se dividieron entre puntuaciones bajas y altas, por lo que se calculó un promedio combinado para representar la puntuación típica de un individuo en la muestra normativa. Para la puntuación total,
Se utilizaron otras dos muestras con fines comparativos a nivel de subescala. En la Muestra 1, un total de 359 adolescentes (69.6% mujeres), con edades de 14 a 19 años (M = 18.35, DE = 1.52), participaron en el proyecto Teen Emotion and Motivation (TEAM) (Alloy et al., 2012a). La Muestra 2 consistió en 614 estudiantes universitarios (33.2% mujeres), con edades de 18 a 24 años (M = 19.63, DE = 1.76), que formaron parte del proyecto Longitudinal Investigation of Bipolar Spectrum (LIBS) (Alloy et al., 2008; 2012b). Las muestras mencionadas se utilizaron en el estudio de Pendergast et al. (2014), que analizó tanto a individuos de la muestra de población general como a aquellos con trastorno bipolar. Este estudio empleó el método de puntuación binaria, lo que significa que las respuestas “Nunca o casi nunca” y “A veces” se puntuaron como 0, y las respuestas “A menudo” y “Muy a menudo o casi constantemente” se puntuaron como 1 (Pendergast et al., 2014). Las medias y desviaciones estándar para ambas subescalas en Pendergast et al. (2014) son las siguientes:
Depue, R. A., Krauss, S., Spoont, M. R., & Arbisi, P. (1989). General Behavior Inventory Identification of Unipolar and Bipolar Affective Conditions in a Nonclinical University Population. Journal of Abnormal Psychology, 98(2), 117–126. https://doi.org/10.1037/0021-843X.98.2.117
Alloy, L. B., Abramson, L. Y., Walshaw, P. D., Cogswell, A., Sylvia, L. G., Hughes, M. E., Iacoviello, B. M., Whitehouse, W. G., Urosevic, S., Nusslock, R., & Hogan, M. E. (2008). Behavioral approach system (BAS) and behavioral inhibition system (BIS) sensitivities and bipolar spectrum disorders: Prospective prediction of bipolar mood episodes. Bipolar Disorders, 10(3), 310–322. https://doi.org/10.1111/j.1399-5618.2007.00547.x
Alloy, L. B., Bender, R. E., Whitehouse, W. G., Wagner, C. A., Liu, R. T., Grant, D. A., & Abramson, L. Y. (2012a). High behavioral approach system (BAS) sensitivity, reward responsiveness, and goal-striving predict first onset bipolar spectrum disorders: A prospective behavioral high-risk design. Journal of Abnormal Psychology, 121(1), 339–351. https://doi.org/10.1037/a0024680
Alloy, L. B., Urosevic, S., Abramson, L. Y., Jager-Hyman, S., Nusslock, R., Whitehouse, W. G., & Hogan, M. E. (2012b). Progression along the bipolar spectrum: A longitudinal study of predictors of conversion from bipolar spectrum conditions to bipolar I and II disorders. Journal of Abnormal Psychology, 121(1), 16–27. https://doi.org/10.1037/a0023973
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