El CORE-10 es un cuestionario de 10 ítems destinado a evaluar las manifestaciones más comunes del malestar psicológico en entornos de salud mental, y está diseñado para realizar un seguimiento de los síntomas a lo largo del tratamiento.
Esta escala es una versión abreviada del CORE-OM de 34 ítems; ambas piden a los encuestados que describan los síntomas que han experimentado durante la última semana. Estas escalas han sido elaboradas por CORE System Trust.
El CORE-10 es apreciado por su brevedad y su utilidad para realizar un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo en respuesta al tratamiento u otras intervenciones, lo que lo hace adecuado para la monitorización rutinaria de los resultados en entornos clínicos y no clínicos (Barkham et al., 2013).
La escala es sensible a las experiencias de las personas con depresión, ansiedad, trastorno por estrés postraumático y otros trastornos de salud mental de alta prevalencia. La escala también incluye ítems relacionados con el suicidio, el apoyo social y el sueño, lo que la convierte en una herramienta valiosa para identificar riesgos y objetivos de tratamiento, más allá de otros cuestionarios que se limitan a evaluar los síntomas de malestar psicológico. Además, a diferencia de herramientas más específicas para determinadas afecciones, el CORE-10 ofrece una visión general del bienestar psicológico, lo que lo hace útil para la detección de una amplia gama de problemas de salud mental.
Las puntuaciones se presentan como una puntuación total que oscila entre 0 y 40. Las puntuaciones más altas indican niveles más elevados de malestar psicológico general, y una puntuación de 11 o más se considera clínicamente significativa. Las preguntas 2 y 3 se puntúan a la inversa.
La escala clasifica a las personas en distintas categorías de gravedad en función de sus puntuaciones totales, tal y como se indica a continuación (Connell y Barkham, 2007):
Los percentiles se calculan y proporcionan un contexto útil para comparar los resultados de un encuestado con una muestra normativa de la población. Un percentil de 50 representa los patrones típicos de respuesta, mientras que los percentiles más altos indican niveles más elevados de síntomas relacionados con el malestar. Los percentiles de 68 y por debajo, que corresponden a una puntuación bruta de 10, indican ausencia o presencia mínima de síntomas relacionados con la angustia (Bewick et al., 2008; Connell y Barkham, 2007).
El gráfico horizontal muestra la puntuación total en comparación con la de individuos de la población general y de una población clínica, con áreas sombreadas alrededor de los dos cuartiles centrales (entre el percentil 25 y el 75) (Bewick et al., 2008; Connell y Barkham, 2007). La distribución clínica representa a personas que solicitan asesoramiento por ansiedad, depresión y/o dificultades interpersonales. Este gráfico ayuda a contextualizar los patrones de respuesta en comparación con la distribución de las respuestas entre la comunidad normativa y las poblaciones clínicas.
Las puntuaciones de 11 o más indican un malestar psicológico clínicamente significativo, y las puntuaciones de 13 o más probablemente indiquen depresión, con una sensibilidad y una especificidad de 0,92 y 0,72, respectivamente (Connell y Barkham, 2007).
Cuando se utiliza el CORE-10 para realizar un seguimiento de los síntomas a lo largo del tiempo, se considera que un cambio es significativo si supone un aumento o una disminución de 6 puntos o más. Este criterio se basa en el Índice de Cambio Fiable. Estos cambios indican una mejora o un empeoramiento fiable y significativo de los síntomas (Barkham et al., 2013).
Las puntuaciones más altas en el CORE-10 indican mayores niveles de malestar psicológico general, que abarcan síntomas de ansiedad y depresión (Barkham et al., 2013). Las personas con un alto nivel de malestar psicológico pueden experimentar dificultades para gestionar su salud mental, lo que puede afectar a su capacidad para desenvolverse en el trabajo, las relaciones y las situaciones sociales (Randall y Bodenmann, 2008; Thorsteinsson et al., 2014). Los niveles más altos de malestar se asocian con una menor calidad de vida y un mayor riesgo de deterioro de la salud mental (Noreen et al., 2021).
El CORE-10 se diseñó como una herramienta breve y genérica para evaluar el malestar psicológico en la atención rutinaria de salud mental. Se derivó del CORE-OM (34 ítems), más extenso, para satisfacer la necesidad de contar con una herramienta rápida y fácil de administrar en entornos de atención primaria. Los ítems se seleccionaron basándose en una combinación de cobertura, análisis estadísticos y la importancia de representar los ámbitos clave del malestar. Estos ámbitos incluían la depresión, la ansiedad, el trauma y los síntomas físicos. De los 34 ítems del CORE-OM, se seleccionaron 10 por su relevancia y rendimiento estadístico (Barkham et al., 2013).
La estructura factorial del CORE-10 se ha evaluado tanto en muestras clínicas como en muestras normativas de la población general, demostrando de forma sistemática una estructura unidimensional del malestar psicológico. En un estudio con una muestra comunitaria normativa de 548 participantes (edad media = 23,29, DE = 7,29, 84,5 % mujeres), reclutados a través de universidades y plataformas sociales, un análisis factorial confirmatorio (AFC) identificó un modelo de un solo factor para el CORE-10 (Latona et al., 2023). De manera similar, en una muestra clínica de 892 individuos (de entre 17 y 25 años) procedentes de un servicio de salud mental, tanto el análisis factorial exploratorio (EFA) como el CFA proporcionaron un mayor respaldo a una estructura factorial unidimensional (O’Reilly et al., 2015).
Barkham et al. (2012) validaron el CORE-10 tanto en pacientes de atención primaria como en la población general, y observaron que presentaba una fiabilidad interna (alfa) de 0,9. El CORE-10 mostró una fuerte correlación con el CORE-OM completo, con valores de correlación (r) de 0,94 en muestras clínicas y de 0,92 en muestras no clínicas (Barkham et al., 2013). El CORE-10 demostró fuertes correlaciones con varias medidas de resultado establecidas, entre ellas el Inventario de Depresión de Beck-II (BDI-II) (r = 0,77), la Lista de Síntomas-90-Revisada (SCL-90-R) (r = 0,81), el Inventario Breve de Síntomas (BSI) (r = 0,75), el Cuestionario de Salud del Paciente-9 (PHQ-9) (r = 0,56) y el Inventario de Ansiedad de Beck (BAI) (r = 0,65), lo que refleja su sólida validez en diversas evaluaciones psicológicas. La validez divergente de la herramienta también es sólida, ya que las correlaciones con medidas centradas en la ansiedad, como la Evaluación del Trastorno de Ansiedad Generalizada (GAD-7), fueron menores que con las medidas centradas en la depresión, lo que refleja el enfoque más amplio del CORE-10 sobre el malestar psicológico general (Barkham et al., 2013).
Según un análisis realizado por Connell y Barkham (2007), se determinó que las puntuaciones de 11 o más indicaban un malestar psicológico clínicamente significativo, y que las puntuaciones de 13 o más probablemente indicaban depresión, con una sensibilidad y una especificidad de 0,92 y 0,72, respectivamente (Connell y Barkham, 2007). Esto indica que la herramienta identifica con precisión al 92 % de las personas con depresión, al tiempo que clasifica correctamente al 72 % de aquellas que no padecen la afección. El Índice de Cambio Fiable (RCI) para el CORE-10 es de 6 puntos (intervalo de confianza del 90 %), lo que indica que es necesario un cambio en la puntuación de 6 o más puntos para representar una mejora o un deterioro estadísticamente fiable (Barkham et al., 2013). El mismo RCI se estableció también mediante el análisis de datos de más de 2215 episodios de atención distintos, medidos con el CORE-10 en NovoPsych, entre febrero de 2019 y febrero de 2022.
Los percentiles normativos de la población se obtuvieron combinando dos muestras normativas. La primera muestra, tal y como se describe en el manual del CORE-10 (Connell y Barkham, 2007), incluía una muestra de la población general de 535 individuos (edad media = 43,4, DE = 15,3, 49 % mujeres) con una puntuación media en el CORE-10 de 4,7 (DE = 4,8). La segunda muestra estaba compuesta por 1.129 estudiantes universitarios de cuatro universidades del Reino Unido, con una edad media de 21,4 años (DE = 5,1, 74 % mujeres). Esta muestra de estudiantes tenía una puntuación media en el CORE-10 de 8,47 (DE = 6,41) (Bewick et al., 2008). La media y la desviación estándar combinadas calculadas por NovoPsych a partir de ambas muestras fueron M = 7,26 (DE = 5,94).
La muestra clínica descrita en el manual del CORE-10 estaba compuesta por 1.835 personas (edad media: 38 años; DE = 12,6; 72 % mujeres) que recibían asesoramiento en atención primaria en el Reino Unido. Este grupo clínico obtuvo una puntuación media de 19,7 (DE = 7,7) e incluía principalmente a clientes que buscaban asesoramiento por ansiedad (71 %) y/o depresión (65 %), y el 50,9 % también refería dificultades interpersonales (Connell y Barkham, 2007).
La tabla de percentiles que figura a continuación muestra cómo se comparan las puntuaciones totales (véase la Tabla 1) con las de personas de la población general y con las de quienes solicitan asesoramiento por ansiedad, depresión y dificultades interpersonales (Bewick et al., 2008; Connell y Barkham, 2007). Cada puntuación va acompañada de un percentil correspondiente, que indica el porcentaje de personas del grupo de referencia que obtuvieron una puntuación igual o inferior. Por ejemplo, una puntuación total de 8 corresponde al percentil 55 en la muestra comunitaria normativa y al percentil 6 en la muestra clínica (Tabla 1). Esta puntuación significa que el 55 % de las personas de la población general obtuvieron una puntuación de 8 o inferior, mientras que solo el 6 % de las personas de la población clínica lo hicieron. Estos gráficos permiten comprender la posición del encuestado en relación con la muestra comunitaria normativa y con las personas que solicitan asesoramiento por ansiedad, depresión y dificultades interpersonales.
Los percentiles normativos de la población se obtuvieron combinando dos muestras normativas. La primera muestra, tal y como se indica en el manual del CORE-10 (Connell y Barkham, 2007), incluía una muestra de la población general de 535 individuos (edad media = 43,4, DE = 15,3, 49 % mujeres) con una puntuación media en el CORE-10 de 4,7 (DE = 4,8). La segunda muestra estaba compuesta por 1.129 estudiantes universitarios de cuatro universidades del Reino Unido, con una edad media de 21,4 años (DE = 5,1, 74 % mujeres). Esta muestra de estudiantes tenía una puntuación media en el CORE-10 de 8,47 (DE = 6,41) (Bewick et al., 2008). La media y la desviación estándar combinadas calculadas por NovoPsych a partir de ambas muestras fueron M = 7,26 (DE = 5,94).
La muestra clínica descrita en el manual del CORE-10 estaba compuesta por 1.835 personas (edad media: 38 años; DE = 12,6; 72 % mujeres) que recibían asesoramiento en atención primaria en el Reino Unido. Este grupo clínico obtuvo una puntuación media de 19,7 (DE = 7,7) e incluía principalmente a clientes que buscaban asesoramiento por ansiedad (71 %) y/o depresión (65 %), y el 50,9 % también refería dificultades interpersonales (Connell y Barkham, 2007).
The copyright holder for the CORE-10 is the CORE System Trust https://www.coresystemtrust.org.uk/home/instruments/core-10-information/
Barkham, M., Bewick, B., Mullin, T., Gilbody, S., Connell, J., Cahill, J., Mellor-Clark, J., Richards, D., Unsworth, G. & Evans, C. (2013). The CORE-10: A Short measure of psychological distress for routine use in the psychological therapies. Counselling and Psychotherapy Research, 1–11. https://doi.org/10.4236/psych.2014.510141.
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Bewick, B. M., Gill, J., Mulhearn, B., Barkham, M., & Hill, A. J. (2008). Using electronic surveying to assess psychological distress within the UK student population: a multi-site pilot investigation. E-Journal of Applied Psychology, 4(2), 1–5. https://doi.org/10.7790/ejap.v4i2.120
Connell, J. & Barkham, M. (2007). CORE-10 User Manual, Version 1.1. CORE System Trust & CORE Information Management Systems Ltd.
La Tona, A., Tagini, S., Brugnera, A., Poletti, B., Aiello, E. N., Lo Coco, G., Del Piccolo, L., & Compare, A. (2023). Italian validation of the Clinical Outcomes in Routine Evaluation-10 (CORE-10): a short measure for routine outcome monitoring in clinical practice. Research in Psychotherapy, 26(1), 671. https://doi.org/10.4081/ripppo.2023.671
Noreen, A., Iqbal, N., Hassan, B., & Ayat-e-Zainab Ali, S. (2021). Relationship between psychological distress, quality of life and resilience among medical and non-medical students. Journal of the Pakistan Medical Association, 71(9), 2181–2185. https://doi.org/10.47391/JPMA.04-611
O’Reilly, A., Peiper, N., O’Keeffe, L., Illback, R., & Clayton, R. (2016). Performance of the CORE-10 and YP-CORE measures in a sample of youth engaging with a community mental health service. International Journal of Methods in Psychiatric Research, 25(4), 324–332. https://doi.org/10.1002/mpr.1500
Randall, A. K., & Bodenmann, G. (2009). The role of stress on close relationships and marital satisfaction. Clinical Psychology Review, 29(2), 105–115. https://doi.org/10.1016/j.cpr.2008.10.004
Thorsteinsson, E. , Brown, R. & Richards, C. (2014). The Relationship between Work-Stress, Psychological Stress and Staff Health and Work Outcomes in Office Workers. Psychology, 5, 1301-1311. https://doi.org/10.4236/psych.2014.510141.