El futuro del seguimiento de resultados entre los psicólogos australianos

El programa de gran éxito de sesiones subvencionadas por Medicare con psicólogos ha adolecido de dos deficiencias importantes:

1. –  El hecho de que las 10 sesiones no sean suficientes para muchos pacientes

2. –  La evaluación limitada de la eficacia de estos servicios de MBS. 

Me gustaría dedicar unos minutos a compartir mis reflexiones sobre el futuro de los servicios de psicología cubiertos por Medicare en Australia, a la luz de las recomendaciones de la Comisión de Productividad.

Si se va a introducir un seguimiento obligatorio de los resultados, tal y como sugiere el borrador del informe, propondría que se invitara a los psicólogos a participar en un proceso de evaluación del programa que requiera la recopilación de datos sobre los resultados, y que se permitiera a quienes se inscriban impartir 20 sesiones por año natural. La estrategia de vincular la financiación de sesiones adicionales a la participación en la evaluación presenta una serie de ventajas, entre ellas la de crear un incentivo para que los psicólogos privados opten por participar en la puesta en marcha inicial del seguimiento de resultados, al tiempo que se evalúa la eficacia del aumento del número de sesiones.

En el marco del actual modelo «Better Access», los médicos de cabecera llevan a cabo un seguimiento de los resultados rudimentario y desarticulado, generalmente mediante la administración de una copia en papel del cuestionario K-10, que mide el malestar psicológico. El proceso actual presenta algunas deficiencias graves, entre ellas el hecho de que los datos del K-10 no se transmiten de forma sistemática a un organismo central para su evaluación. Además, el seguimiento de los resultados lo realiza mejor el profesional que lleva el tratamiento (por ejemplo, el psicólogo) como parte intrínseca del proceso terapéutico, en lugar de quien deriva al paciente (el médico de cabecera).

De hecho, en la terapia psicológica es una buena práctica aplicar escalas de seguimiento de los síntomas en cada sesión, con el fin de proporcionar al psicólogo y al cliente información inmediata y objetiva sobre sus síntomas. Un artículo reciente publicado en *The Lancet* (Delgadillo et al., 2018) reveló que la terapia psicológica con seguimiento continuo de los síntomas aumenta la eficacia del tratamiento en comparación con la terapia psicológica sin seguimiento de los resultados ni información inmediata.   

Dado que está demostrado que el seguimiento de los resultados durante la terapia mejora los resultados, muchos psicólogos ya están incorporando esta práctica a su trabajo. NovoPsych facilita esta tarea a través de nuestro software, que ya utilizan más de 3000 psicólogos.

Sugerimos que sean los psicólogos (y no el médico de cabecera) quienes se encarguen de recabar los datos de las medidas de resultados del ensayo propuesto, que consta de 20 sesiones de terapia psicológica financiadas por el MBS. Las disposiciones del MBS podrían estructurarse de tal manera que se exigiera la aplicación de una herramienta de medición de resultados en cada sesión de psicología y que los datos se transmitieran digitalmente a un punto central.

Recomendamos que la herramienta de medición de resultados sea la Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (DASS-21) o el Cuestionario de Kessler 10 (K10), dado su amplio uso actual y su facilidad de aplicación. Si desea recibir nuestro diseño detallado del proyecto, póngase en contacto con el Dr. Ben Buchanan (datos de contacto arriba).

Proyecto de Recomendación 22.5: Fomentar una sólida cultura de la evaluación 
Una sólida cultura de evaluación de programas debería servir de base para la asignación de fondos públicos en todo el sistema de salud mental, con el fin de garantizar que se utilicen de la manera más eficiente y eficaz posible.

Observamos que algunas profesiones del sector de la salud mental cuentan con una formación y unos conocimientos especializados fundamentales en materia de evaluación de programas y medición de resultados, y que existe una iniciativa de base, especialmente entre los psicólogos, para llevar a cabo un seguimiento de los resultados mediante la recopilación de datos. Las consultas de psicología que ofrecen sesiones subvencionadas por Medicare podrían beneficiarse de un marco normativo que fomente una cultura de la evaluación.   

Proyecto de Recomendación 25.3: Estrategias para subsanar las lagunas de datos
 Recopilar los datos de manera que se imponga la menor carga normativa posible, a fin de garantizar que los datos sean de alta calidad y adecuados para su finalidad– publicar los datos de manera que resulten útiles para los responsables políticos, los proveedores de servicios y los consumidores.

Según nuestra experiencia, los profesionales y los proveedores de servicios pueden mostrarse reacios a recopilar datos debido a la carga administrativa que ello supone. Esto es especialmente cierto en el ámbito de la práctica privada. Por ejemplo, una encuesta realizada a psicólogos australianos reveló que las dos razones más citadas para no recopilar datos sobre los resultados eran: 1) «Lleva demasiado tiempo administrarlo y puntuarlo» y 2) «Supone una carga excesiva para los clientes» (Chung y Buchanan, 2018).

Por lo tanto, recomendamos que los modelos de financiación incentiven el seguimiento de los resultados. Por ejemplo, permitiendo que los psicólogos privados que recopilan y comunican habitualmente datos sobre los resultados puedan ofrecer 20 sesiones reembolsadas por Medicare al año, en lugar de las 10 actuales.

Conclusión preliminar 25.1: Seguimiento y presentación de informes a nivel de los proveedores de servicios
El seguimiento y la presentación de informes a nivel de los proveedores pueden mejorar la transparencia y la rendición de cuentas, y potencialmente la calidad del servicio, mediante: · la publicación de datos que informen la elección de los consumidores e impulsen la mejora continua · análisis comparativos, en los que los servicios pueden comparar periódicamente su rendimiento con respecto a servicios similares, lo que fomenta el debate y el intercambio de información.

Como saben muchos usuarios de NovoPsych, cada vez son más las consultas privadas de psicología que se dedican al seguimiento de resultados. Estas consultas utilizan los datos de resultados para licitar contratos, ofrecer información para el desarrollo profesional y la mejora de los servicios, y, en ocasiones, publican sus resultados y los ponen a disposición de los usuarios a través de la página web del servicio. Se trata de avances positivos que se han producido sin que haya existido ningún incentivo normativo. En el futuro, esto podría fomentarse aún más vinculando niveles adicionales de financiación de Medicare al requisito de realizar un seguimiento rutinario de los resultados.  Por ejemplo, aumentando el límite de 10 sesiones de psicología a 20 al año, siempre que el proveedor del servicio utilice un marco aprobado de seguimiento y presentación de informes de resultados.

La evaluación comparativa de los resultados de los tratamientos mediante un seguimiento rutinario de los mismos es un proceso de gran valor. Puede ayudar a los proveedores de servicios a identificar sus puntos fuertes y débiles en comparación con sus homólogos y a modificar sus prácticas cuando sea necesario. Es comprensible que la comparación de los resultados de los tratamientos mediante la evaluación comparativa pueda generar ansiedad en los proveedores, que pueden sentir que se está poniendo a prueba su competencia. 

Por lo tanto, sugeriría que cualquier intento de implantar de forma generalizada el análisis comparativo de los servicios de psicología subvencionados por Medicare que se prestan en el ámbito privado sea liderado desde dentro de la propia profesión, haciendo hincapié en la mejora de la calidad de forma autónoma. La formación de los profesionales clínicos en materia de seguimiento de resultados y prácticas de análisis comparativo es fundamental, y se debe velar por empoderar a los profesionales que participen en el proceso.

Con el tiempo, podrían desarrollarse enfoques normalizados para la publicación de datos sobre resultados destinados al público en general, lo que aportaría una mayor transparencia a la hora de que las personas que reciben atención de salud mental tomen decisiones sobre su atención sanitaria. Además, los datos sobre resultados podrían constituir un componente clave de las normas de acreditación elaboradas desde dentro de la profesión para las consultas privadas de psicología.

La profesión de la psicología cuenta con una floreciente cultura de supervisión entre pares, en la que los propios psicólogos se intercambian opiniones y se forman mutuamente. La evaluación comparativa, combinada con las prácticas de supervisión actuales, constituiría una eficaz estrategia de mejora de la calidad y podría respaldarse mediante la financiación de programas de formación en supervisión basados en datos.

También somos conscientes del riesgo de que se produzcan consecuencias no deseadas si la evaluación comparativa se lleva a cabo de forma inadecuada, como por ejemplo el abuso del sistema o la resistencia por parte de los proveedores de servicios. Si se implementa en colaboración con los grupos profesionales, creemos que estas consecuencias no deseadas pueden minimizarse con éxito.

 

Conclusión

Sin duda, el seguimiento de los resultados está cobrando un gran impulso. Muchas consultas se están adelantando a los acontecimientos al integrar ya las medidas de resultados en su práctica. Habrá quienes se resistan y quienes se muestren proactivos. Sea como sea, ¡nos esperan tiempos interesantes!

Dr. Ben Buchanan

Cofundador y director de NovoPsych

NovoPsych.com.au

 

Referencias:

Chung, J., y Buchanan, B. (2018). Un: médicos australianos hacia las medidas de seguimiento del progreso. Australian Psychologist, 54(1), 3-12

Delgadillo, J., de Jong, K., Lucock, M., Lutz, W., Rubel, J., Gilbody, S., … y O’Hayon, H. (2018). Tratamiento basado en la retroalimentación frente al tratamiento psicológico habitual para la depresión y la ansiedad: un ensayo controlado aleatorio por conglomerados, abierto y multicéntrico. The Lancet Psychiatry, 5(7), 564-572.