Detección Combinada de Síntomas Maníacos y Depresivos (PMQ-9 y PHQ-9)

La evaluación conjunta de los síntomas de manía y depresión (PMQ-9 y PHQ-9) es una breve prueba de autoevaluación diseñada para facilitar la atención basada en datos de medición en adultos con trastorno bipolar. Los detalles relativos al PHQ-9 se presentan en una página aparte. 

Preguntas Frecuentes

La depresión suele acaparar la atención clínica en el trastorno bipolar, ya que suele ser lo que lleva a las personas a buscar tratamiento y representa una gran parte del tiempo en que se encuentran mal. Sin embargo, los síntomas maníacos e hipomaníacos suelen estar presentes en niveles subclínicos, incluso durante los episodios depresivos, y pueden cambiar rápidamente. Las investigaciones han demostrado que las personas con trastorno bipolar suelen experimentar cambios continuos en el estado de ánimo, la energía, el sueño y el pensamiento, incluso entre episodios completos (Judd et al., 2002; Judd et al., 2003). Sin un seguimiento rutinario de los síntomas maníacos junto con la depresión, los médicos corren el riesgo de pasar por alto los primeros signos de elevación del estado de ánimo, manifestaciones mixtas o cambios relacionados con el tratamiento, como la hipomanía inducida por antidepresivos. La evaluación combinada PMQ-9 y PHQ-9 aborda esta carencia al realizar un seguimiento simultáneo de ambos dominios de síntomas, lo que favorece una detección más temprana y una toma de decisiones clínicas más adecuada.

Los síntomas maníacos y depresivos del trastorno bipolar no siempre se presentan de forma aislada. Con frecuencia coexisten, fluctúan de forma independiente y pueden pasar de un polo a otro a lo largo del tratamiento. Supervisar solo un ámbito de síntomas cada vez genera puntos ciegos. Por ejemplo, una reducción de los síntomas depresivos podría ir acompañada de un aumento de los síntomas maníacos que pasa desapercibido. Al combinar el PMQ-9 y el PHQ-9 en una sola administración, los médicos pueden hacer un seguimiento del equilibrio relativo de ambos tipos de síntomas en cada sesión, identificar presentaciones mixtas y detectar transiciones entre estados de ánimo. Este enfoque combinado es coherente con los principios de la atención basada en la medición, que hacen hincapié en el uso de herramientas breves y psicométricamente sólidas en combinación para respaldar el seguimiento clínico continuo (Lewis et al., 2020; Cerimele et al., 2022).

La evaluación combinada PMQ-9 y PHQ-9 clasifica a los encuestados en uno de cuatro estados de ánimo, en función de si cada puntuación se sitúa por encima o por debajo del umbral clínico de 10:

  1. la carga de síntomas depresivos y maníacos por debajo del umbral,
  2. con un trastorno depresivo grave y un trastorno maníaco subclínico,
  3. depresión subclínica y manía grave, o
  4. una elevada carga de síntomas depresivos y maníacos.

Estas clasificaciones proporcionan un marco descriptivo que permite comprender de un vistazo el perfil de síntomas actual del paciente. Desde el punto de vista clínico, ayudan a identificar patrones como las manifestaciones mixtas (en las que ambos dominios de síntomas están elevados) o los perfiles predominantemente depresivos o maníacos. Cuando se realiza un seguimiento longitudinal, los cambios entre las clasificaciones del estado de ánimo pueden indicar la aparición de nuevos episodios, la respuesta al tratamiento o la necesidad de ajustar la medicación, lo que proporciona a los médicos información útil que va más allá del simple seguimiento de las puntuaciones individuales.

Sí. La evaluación combinada se diseñó específicamente para garantizar su viabilidad en diversos entornos clínicos, entre ellos la atención primaria, la salud mental y la atención integrada. Tanto el PMQ-9 como el PHQ-9 son cuestionarios breves de autoevaluación con una estructura y una puntuación paralelas, lo que facilita su administración e interpretación sin necesidad de formación especializada. El PMQ-9 se desarrolló y validó en el marco del ensayo SPIRIT, un amplio estudio pragmático de eficacia realizado en 12 sistemas de Centros de Salud Calificados Federalmente de EE. UU., entornos que se asemejan mucho a la atención primaria en el mundo real (Cerimele et al., 2022). Los datos de encuestas a médicos y pacientes han calificado sistemáticamente la combinación del PMQ-9 y el PHQ-9 como el conjunto de medidas de síntomas más aceptable y clínicamente útil entre los instrumentos de uso común para el trastorno bipolar (Cerimele et al., 2021; Cerimele y Fortney, 2023; Cerimele et al., 2024).

La mayoría de las escalas de síntomas maníacos existentes (por ejemplo, la GBI o la MDQ) se desarrollaron con fines clínicos específicos que difieren del seguimiento rutinario en el ámbito ambulatorio. La PMQ-9 se diseñó específicamente para el seguimiento longitudinal de los síntomas en la atención ambulatoria, en consonancia con un modelo de atención basado en la medición. Se centra en un subconjunto de síntomas maníacos observables y basados en el comportamiento (como la reducción de la necesidad de dormir, la impulsividad, los pensamientos acelerados y el habla presionada) que se adaptan bien al autoinforme frecuente y a la detección de cambios clínicamente significativos a lo largo del tiempo. Es importante destacar que se diseñó intencionadamente para reflejar la estructura, el formato de respuesta y la puntuación del PHQ-9, lo que permite una comparación directa entre la gravedad de los síntomas maníacos y depresivos dentro de la misma administración.

Developer

Cerimele, J. M., Russo, J., Bauer, A. M., Hawrilenko, M., Pyne, J. M., Dalack, G. W., Kroenke, K., Unützer, J., & Fortney, J. C. (2022). The patient mania questionnaire (PMQ-9): A brief scale for assessing and monitoring manic symptoms. Journal of General Internal Medicine, 37(7), 1680–1687. https://doi.org/10.1007/s11606-021-06947-7

Kroenke, K., Spitzer, R. L., & Williams, J. B. W. (2001). The PHQ-9: Validity of a brief depression severity measure. Journal of General Internal Medicine, 16(9), 606–613. https://doi.org/10.1046/j.1525-1497.2001.016009606.x

References

Cerimele, J. M., Blanchard, B. E., Bechtel, J. M., & Fortney, J. C. (2021). Clinician preferences for using bipolar disorder symptom severity and quality of life scales for measurement-based care. General Hospital Psychiatry, 73, 123–125. https://doi.org/10.1016/j.genhosppsych.2021.08.003

Cerimele, J. M., & Fortney, J. C. (2023). Bipolar disorder assessment and monitoring measures in clinical care: Updates from a large randomized controlled trial in primary care. Bipolar Disorders, 25(8), 708–710. https://doi.org/10.1111/bdi.13382

Cerimele, J. M., Franta, G., Blanchard, B. E., Leasure, W., & Fortney, J. C. (2024). Bipolar disorder symptom monitoring measures: A mixed methods study of patient preferences. Journal of the Academy of Consultation-Liaison Psychiatry, 65(2), 148–156. https://doi.org/10.1016/j.jaclp.2023.11.266

Judd, L. L., Akiskal, H. S., Schettler, P. J., Endicott, J., Maser, J., Solomon, D. A., Leon, A. C., Rice, J. A., & Keller, M. B. (2002). The long-term natural history of the weekly symptomatic status of bipolar I disorder. Archives of General Psychiatry, 59(6), 530–537. https://doi.org/10.1001/archpsyc.59.6.530

Judd, L. L., Akiskal, H. S., Schettler, P. J., Endicott, J., Leon, A. C., Solomon, D. A., Coryell, W., Maser, J. D., & Keller, M. B. (2003). A prospective investigation of the natural history of the long-term weekly symptomatic status of bipolar II disorder. Archives of General Psychiatry, 60(3), 261–269. https://doi.org/10.1001/archpsyc.60.3.261

Lewis, C. C., Boyd, M., Puspitasari, A., Navarro, E., Howard, J., Kassab, H., Hoffman, M., Scott, K., Lyon, A., Douglas, S., & Simon, G. (2019). Implementing measurement-based care in behavioral health: A review. JAMA Psychiatry, 76(3), 324–335. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2018.3329

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