La Escala de Factores Protectores de Resiliencia (PFRS) es una medida de autoinforme de 15 ítems para personas de 16 años o más, diseñada para evaluar los factores protectores que contribuyen a la capacidad de resiliencia de un individuo frente a la adversidad (Harms et al., 2017).
En lugar de conceptualizar la resiliencia como un resultado o un rasgo, la PFRS la mide como una constelación de recursos internos y externos a los que se puede acceder en momentos de estrés. La escala fue desarrollada basándose en la definición de resiliencia de Pooley y Cohen (2010), que enfatiza “el potencial de mostrar ingenio utilizando los recursos internos y externos disponibles en respuesta a diferentes desafíos contextuales y de desarrollo”.
El marco teórico subyacente a la PFRS se basa en la investigación sobre la resiliencia, identificando tres categorías protectoras generales: atributos del individuo, aspectos del apoyo familiar y características del entorno social más amplio (Garmezy, 1987; Rutter, 1987; Werner & Smith, 1992). La escala operacionaliza estos dominios a través de tres subescalas distintas:
Clínicamente, la PFRS cumple múltiples funciones. Puede identificar recursos protectores existentes que pueden ser aprovechados durante el tratamiento, evaluar qué dominios de recursos pueden necesitar fortalecimiento y guiar el desarrollo de intervenciones dirigidas basadas en déficits de recursos específicos. Por ejemplo, un individuo con fuertes recursos personales pero apoyo familiar limitado podría beneficiarse de intervenciones centradas en la construcción de redes de apoyo alternativas o en el abordaje de la dinámica familiar. La escala también es valiosa para proporcionar un complemento basado en las fortalezas a las evaluaciones centradas en el déficit.
Se obtiene una puntuación total que oscila entre 15 y 105, donde las puntuaciones más altas indican mayores recursos protectores para la resiliencia.
Se calculan tres puntuaciones de subescala, cada una con un rango de 5 a 35:

Basándose en la muestra normativa (M = 78.90, DE = 15.98), se pueden calcular los rangos percentiles para contextualizar las puntuaciones individuales. Una puntuación en el percentil 50 (aproximadamente 79) representa recursos protectores típicos en la población adulta general.
El PFRS es particularmente valioso cuando se integra con una evaluación clínica exhaustiva, proporcionando una perspectiva basada en las fortalezas para complementar las medidas tradicionales centradas en los síntomas. Las puntuaciones altas no deben interpretarse como inmunidad a las dificultades psicológicas, sino como indicadores de recursos disponibles que pueden movilizarse durante el tratamiento. Por el contrario, las puntuaciones bajas resaltan áreas específicas donde la construcción de recursos protectores podría mejorar los resultados del tratamiento y la resiliencia a largo plazo.
En la primera administración, se muestra un gráfico de barras de las tres subescalas con gradientes verdes y rojos alrededor del 30% superior e inferior, indicando mayores o menores recursos para la resiliencia. En administraciones múltiples, se genera el mismo gráfico de barras junto con un gráfico de líneas del percentil total para rastrear los cambios a lo largo del tiempo.
The scale demonstrates robust psychometric properties across multiple validation studies. Construct validity has been extensively examined through both convergent and divergent validity approaches. The scale shows strong positive correlations with measures of wellbeing and adaptive functioning, including significant associations with self-esteem (r = .57, p < .01), life satisfaction (r = .58, p < .01), and having both emotional and instrumental support available (Harms et al., 2017). Divergent validity is supported through negative correlations with maladaptive outcomes, including self-blame (r = -.40, p < .01), substance use (r = -.19, p < .01), and behavioural disengagement (r = -.37, p < .01).
The PFRS also demonstrates meaningful relationships with coping strategies, providing further evidence of construct validity. Individuals reporting higher protective resources showed greater use of adaptive coping strategies including emotional and instrumental support-seeking (r = .35, p < .01), positive reframing and acceptance (r = .27, p < .01), while showing reduced reliance on maladaptive strategies such as self-blame and distraction (r = -.40, p < .01) and behavioural disengagement (r = -.37, p < .01). These patterns support the theoretical proposition that protective resources facilitate adaptive responses to stress.
La consistencia interna del PFRS es excelente, con valores de alfa de Cronbach que oscilan entre α = .81 y .93 en diferentes muestras. La fiabilidad de la escala total fue de α = .93 en el estudio de validación inicial (n = 413), mientras que las subescalas individuales demostraron una fiabilidad de buena a excelente: Recursos Personales (α = .85-.92), Recursos Familiares (α = .86-.91) y Recursos de Pares (α = .80-.89). Estos coeficientes de fiabilidad se han replicado en múltiples muestras independientes, lo que respalda la consistencia de la escala en poblaciones diversas.
La estructura factorial del PFRS ha sido confirmada mediante análisis factoriales exploratorios y confirmatorios. El análisis factorial exploratorio inicial (Etapa 1, n = 413) reveló una clara estructura de tres factores que explicaba el 66.13% de la varianza total. Esta estructura fue posteriormente validada mediante análisis factorial confirmatorio (Etapa 2, n = 240), que apoyó un modelo de factor de segundo orden donde un único factor de resiliencia global explicaba las asociaciones entre los tres factores de orden inferior. El modelo demostró buenos índices de ajuste: CFI = .99, SRMR = .05 y RMSEA = .057 (IC del 90% = .042-.071).
Es importante destacar que el modelo de factor de segundo orden proporciona una justificación empírica para calcular una puntuación total del PFRS junto con las puntuaciones de las subescalas, abordando una limitación común en la medición de la resiliencia donde la suma de las puntuaciones de las subescalas carece de apoyo estadístico. Las cargas factoriales de segundo orden fueron sustanciales: Recursos Personales = .64, Recursos de Pares = .73 y Recursos Familiares = .66, lo que indica que, si bien cada subescala captura una varianza única, todas contribuyen colectivamente a un constructo global de recursos protectores.
Se dispone de datos normativos basados en una muestra de adultos norteamericanos (n = 240; 58.6% mujeres, edad media = 35.34, DE = 11.32 años). La puntuación total media fue de 78.90 (DE = 15.98). Aunque las medias y desviaciones estándar no se informaron para las subescalas individuales en la publicación original, los datos normativos de la puntuación total permiten el cálculo de rangos percentiles para la comparación clínica. La escala muestra una ligera asimetría negativa en muestras comunitarias, lo que indica que la mayoría de los individuos reportan niveles moderados a altos de recursos protectores, lo que concuerda con la teoría de la resiliencia que sugiere que los factores protectores necesarios para la adaptación no son extraordinarios, sino que consisten en recursos de desarrollo normativos.
Centrarse en los factores protectores representa un cambio fundamental de la evaluación tradicional basada en déficits hacia una comprensión más equilibrada de la salud mental. Si bien la identificación de factores de riesgo y síntomas sigue siendo importante para el diagnóstico y la planificación del tratamiento, centrarse exclusivamente en los problemas puede reforzar inadvertidamente una sensación de impotencia o patología. El PFRS ayuda a identificar lo que funciona en la vida de una persona, los recursos a los que puede recurrir incluso en sus momentos más difíciles.
Las puntuaciones en el 30% superior indican mayores recursos para la resiliencia (mostradas en verde en los informes), mientras que las puntuaciones en el 30% inferior sugieren áreas donde la construcción de recursos protectores podría ser beneficiosa (mostradas en rojo). La escala no debe interpretarse como una medida de inmunidad a las dificultades psicológicas, sino como un indicador de los recursos disponibles que pueden movilizarse.
El PFRS cumple múltiples funciones clínicas que informan directamente la planificación del tratamiento. Al identificar los recursos protectores existentes en tres dominios (personales, familiares y de pares), los clínicos pueden aprovechar las fortalezas existentes mientras abordan déficits específicos de recursos. Por ejemplo, un cliente con fuertes recursos personales pero un apoyo familiar limitado podría beneficiarse de intervenciones centradas en la construcción de redes de apoyo alternativas o en el abordaje de la dinámica familiar, mientras que alguien con fuertes conexiones sociales pero bajos recursos personales podría necesitar intervenciones dirigidas a la autoeficacia y las habilidades de afrontamiento.
El PFRS es sustancialmente más corto que la mayoría de las escalas de resiliencia (solo 15 ítems en comparación con escalas de 25-50+ ítems), lo que lo hace menos gravoso para los participantes. A diferencia de muchas medidas de resiliencia que se centran en gran medida en factores personales, el PFRS pondera por igual los recursos familiares y de pares junto con los recursos personales.
Harms, C., Pooley, J. A., & Cohen, L. (2017). The protective factors for resilience scale (PFRS): Development of the scale. Cogent Psychology, 4(1), Article 1400415. https://doi.org/10.1080/23311908.2017.1400415
Garmezy, N. (1987). Stress, competence, and development: Continuities in the study of schizophrenic adults, children vulnerable to psychopathology, and the search for stress-resistant children. American Journal of Orthopsychiatry, 57(2), 159-174. https://doi.org/10.1111/j.1939-0025.1987.tb03526.x
Harms, C., Pooley, J. A., & Cohen, L. (2017). The protective factors for resilience scale (PFRS): Development of the scale. Cogent Psychology, 4(1), Article 1400415. https://doi.org/10.1080/23311908.2017.1400415
Pooley, J. A., & Cohen, L. (2010). Resilience: A definition in context. The Australian Community Psychologist, 22(1), 30-37.
Rutter, M. (1987). Psychosocial resilience and protective mechanisms. American Journal of Orthopsychiatry, 57(3), 316-331. https://doi.org/10.1111/j.1939-0025.1987.tb03541.x
Werner, E. E., & Smith, R. S. (1992). Overcoming the odds: High risk children from birth to adulthood. Cornell University Press.
También conocida como: BRS, Escala Breve de Resiliencia, Medida de resiliencia, Escala de recuperación