El WHOQOL-BREF es un cuestionario de autoevaluación de 26 ítems destinado a adultos (mayores de 18 años) que se utiliza para evaluar la calidad de vida tal y como la perciben los propios interesados. Fue desarrollado por la Organización Mundial de la Salud como una herramienta de evaluación de la calidad de vida aplicable en distintos contextos culturales (The WHOQOL Group, 1994). La escala está diseñada para medir el impacto de la enfermedad y la discapacidad en las actividades y el comportamiento cotidianos, la salud percibida, la discapacidad y la capacidad funcional.
El WHOQOL-BREF mide cuatro ámbitos de la calidad de vida:
El WHOQOL-BREF ofrece a los profesionales clínicos una herramienta práctica y basada en la evidencia para evaluar de forma sistemática la calidad de vida en múltiples ámbitos de la vida en su práctica terapéutica. Los profesionales clínicos pueden utilizar el WHOQOL-BREF para establecer puntuaciones de referencia de la calidad de vida al inicio del tratamiento, identificar qué áreas específicas de la vida se ven más afectadas por la afección o las circunstancias del paciente, supervisar el progreso y la eficacia del tratamiento a lo largo del tiempo, y orientar la planificación del tratamiento al destacar las áreas prioritarias de intervención. El instrumento resulta especialmente valioso en entornos de salud mental, gestión de enfermedades crónicas y rehabilitación, donde comprender el impacto más amplio de una afección en la vida del paciente —más allá de la mera reducción de los síntomas— es esencial para una atención integral. El WHOQOL-BREF puede ayudar a desplazar el enfoque clínico de un tratamiento basado exclusivamente en los síntomas hacia un enfoque más integral que tenga en cuenta el bienestar subjetivo y la capacidad funcional del paciente en su vida cotidiana, lo que, en última instancia, favorece intervenciones terapéuticas más eficaces y centradas en el paciente.
Las puntuaciones más altas indican un mayor nivel de calidad de vida.
El perfil de calidad de vida se elabora también analizando las puntuaciones de los cuatro ámbitos.
Además de presentar las puntuaciones brutas, se calcula una puntuación transformada comprendida entre 0 y 100, que representa el porcentaje de la puntuación total posible para cada dominio. Esto permite comparar las puntuaciones de los distintos dominios entre sí. Las puntuaciones transformadas más altas indican un mayor nivel de calidad de vida. Las puntuaciones también se presentan como un rango percentil con respecto a la población australiana de referencia. Los percentiles más altos representan una mayor calidad de vida, y un percentil de 50 representa una calidad de vida media.
En la primera evaluación, se muestra un gráfico en el que se representan los percentiles del dominio con colores sombreados en el fondo. En evaluaciones posteriores, se muestra la puntuación transformada a lo largo del tiempo, de modo que se puedan observar los cambios derivados del tratamiento.
El WHOQOL-BREF es una versión abreviada del WHOQOL-100 y ha sido validado de forma independiente tanto en personas con discapacidad como en muestras normativas. Shawver et al. (2016) evaluaron la consistencia interna de las escalas y validaron la estructura factorial de cuatro dominios.
Los datos normativos de una muestra representativa de Australia fueron recopilados por Hawthorne et al. (2006). La edad media de la muestra era de 48 años, y sus perfiles educativos y profesionales reflejaban, en general, los de la población australiana.
El estudio reveló que la puntuación transformada media para cada dominio era:
Las puntuaciones del WHOQOL-BREF se miden en una escala positiva, en la que las puntuaciones más altas indican una mejor calidad de vida, y las puntuaciones de cada dominio se transforman a una escala de 0 a 100 para facilitar su interpretación. En lugar de establecer umbrales clínicos, la mejor forma de interpretar esta medida es comparando las puntuaciones entre los distintos dominios para identificar los puntos fuertes y las dificultades relativas, haciendo un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempo y considerando las puntuaciones en relación con las normas poblacionales. Por ejemplo, las puntuaciones por debajo del percentil 30 en cualquier dominio podrían justificar una atención clínica. El patrón general en todos los dominios suele ser más informativo que las puntuaciones individuales: una persona con dolor crónico podría presentar puntuaciones más bajas en el dominio físico, pero mantener puntuaciones altas en los dominios psicológico y social, lo que indicaría una buena adaptación.
Las puntuaciones de los cuatro dominios del WHOQOL-BREF ayudan a los profesionales sanitarios a identificar qué aspectos de la vida de una persona se ven más afectados por la enfermedad o el tratamiento. Por ejemplo, una persona podría obtener buenas puntuaciones en salud física, pero bajas en relaciones sociales, lo que sugiere que las intervenciones deberían centrarse en el apoyo social más que en el control de los síntomas. El dominio ambiental es especialmente valioso, ya que recoge factores que a menudo se pasan por alto, como los recursos económicos, el entorno doméstico y el acceso a servicios que influyen significativamente en el bienestar. Al aplicar la medida al inicio del tratamiento y a lo largo del mismo, los médicos pueden comprobar si las intervenciones están mejorando la calidad de vida más allá de la reducción de los síntomas. Esto es especialmente importante en enfermedades crónicas en las que no es posible la curación: el enfoque pasa a centrarse en maximizar la calidad de vida dentro de las limitaciones que impone la enfermedad.
El WHOQOL-BREF es único, ya que se desarrolló simultáneamente en 15 centros de todo el mundo con gran diversidad cultural, en lugar de crearse en un solo país y traducirse posteriormente. Este desarrollo intercultural significa que capta aspectos universales de la calidad de vida sin dejar de tener en cuenta las diferencias culturales. A diferencia de las medidas de calidad de vida específicas para cada enfermedad, que se centran en los síntomas, el WHOQOL-BREF evalúa la percepción que tienen las personas de su situación en la vida dentro de su contexto cultural y sus sistemas de valores. No solo mide el estado de salud, sino ámbitos más amplios de la vida, como la salud física, el bienestar psicológico, las relaciones sociales y el entorno, reconociendo que la calidad de vida va más allá de la ausencia de enfermedad. Su brevedad, con 26 ítems, lo hace práctico para el uso clínico rutinario, al tiempo que mantiene la exhaustividad de la versión completa de 100 ítems.
El dominio «entorno» es una característica distintiva del WHOQOL-BREF que reconoce la profunda influencia que ejercen los factores externos sobre la calidad de vida. Este dominio evalúa ocho facetas, entre las que se incluyen la seguridad física, el entorno doméstico, los recursos económicos, el acceso a la asistencia sanitaria y a la información, las oportunidades de ocio, el entorno físico (contaminación/ruido) y el transporte. Las investigaciones muestran que los seis ámbitos del WHOQOL contribuyen de manera significativa a la calidad de vida general, y que el ámbito del medio ambiente suele ser el que más contribuye en las poblaciones sanas. Esto es crucial para comprender que mejorar la calidad de vida de una persona no consiste únicamente en tratar su afección médica, sino que puede implicar abordar cuestiones de vivienda, mejorar el acceso a los servicios o apoyar la estabilidad financiera. La inclusión de este ámbito refleja el enfoque holístico de la OMS respecto a la salud como «bienestar físico, mental y social completo».
El WHOQOL-BREF utiliza un periodo de referencia de dos semanas para reflejar la calidad de vida actual, al tiempo que tiene en cuenta las fluctuaciones cotidianas. Este periodo es lo suficientemente largo como para ofrecer una valoración estable, pero lo suficientemente corto como para detectar cambios significativos durante el tratamiento. Sin embargo, los autores reconocen que pueden ser necesarios otros periodos de tiempo en función del contexto clínico. En el caso de enfermedades crónicas estables, como la artritis o el dolor de espalda, ampliar el periodo a cuatro semanas podría reflejar mejor la experiencia habitual sin verse excesivamente influido por los días buenos o malos.
En el caso de afecciones con patrones cíclicos —como los ciclos de quimioterapia, los trastornos relacionados con la menstruación o el trastorno bipolar—, el momento en que se realiza la evaluación resulta crucial. Realizar la evaluación en el mismo momento de cada ciclo garantiza la comparabilidad. En los ingresos psiquiátricos agudos o en las intervenciones intensivas, algunos profesionales sanitarios utilizan inicialmente el marco estándar de dos semanas y, posteriormente, pasan a preguntar «desde su última evaluación» para realizar un seguimiento frecuente.
La percepción del tiempo también varía según las culturas y los grupos de edad, lo cual debe tenerse en cuenta a la hora de interpretar las respuestas. Lo más importante es la coherencia: si se modifica el marco temporal, utilice el mismo periodo para todas las evaluaciones de esa persona, a fin de poder comparar de forma significativa las puntuaciones a lo largo del tiempo.
The WHOQOL Group. (1994). The Development of the World Health Organization Quality of Life Assessment Instrument (the WHOQOL). In: Orley, J., Kuyken, W. (eds) Quality of Life Assessment: International Perspectives. Springer, Berlin, Heidelberg. https://doi.org/10.1007/978-3-642-79123-9_4
Shawver, Z., Griffith, J. D., Adams, L. T., Evans, J. V., Benchoff, B., & Sargent, R. (2016). An examination of the WHOQOL-BREF using four popular data collection methods. Computers in Human Behavior, 55, 446-454. https://psycnet.apa.org/doi/10.1016/j.chb.2015.09.030
Hawthorne, G., Herrman, H., & Murphy, B. (2006). Interpreting the WHOQOL-BREF: Preliminary population norms and effect sizes. Social Indicators Research, 77(1), 37-59. https://doi.org/10.1007/s11205-005-5552-1
También conocido como: PWI-A, PWI-5, Índice de Bienestar Personal, Índice de calidad de vida