El Cuestionario Internacional de Trauma (CIT) es una medida de autoinforme de 18 ítems diseñada para evaluar los síntomas del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y los Trastornos de la Autoorganización (TAO), que juntos constituyen el Trastorno de Estrés Postraumático Complejo (TEPT-C) de acuerdo con la conceptualización de los diagnósticos relacionados con el trauma de la Clasificación Internacional de Enfermedades 11 (CIE-11).
El Cuestionario Internacional de Trauma (ITQ) se basa en el modelo de diagnósticos relacionados con el trauma de la Clasificación Internacional de Enfermedades 11 (CIE-11), ofreciendo una herramienta clínicamente relevante para identificar los síntomas del TEPT y del TEPT Complejo (TEPT-C).
Ejemplo de Ítems del ITQ
El ITQ consta de dos subescalas, cada una con tres grupos de síntomas.
Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT)
Alteraciones en la Autoorganización (AAO)
El ITQ discrimina de manera fiable entre personas con TEPT aislado y aquellas con TEPT-C. Los individuos con TEPT aislado puntúan por encima del umbral en los grupos de síntomas del TEPT sin cumplir los criterios para las DSO, mientras que aquellos con TEPT-C puntúan por encima del umbral tanto en las subescalas de TEPT como de DSO. El ITQ también evalúa las deficiencias funcionales asociadas al TEPT y las DSO, asegurando una evaluación exhaustiva de los síntomas relacionados con el trauma y su impacto en el funcionamiento.
Las puntuaciones en el ITQ indican la presencia y gravedad de los síntomas de TEPT y/o DSO y las deficiencias funcionales asociadas. El ITQ puede ser utilizado por profesionales cualificados, como psicólogos, como parte de un proceso de evaluación diagnóstica integral para el TEPT y el TEPT-C y para el seguimiento del progreso del tratamiento a lo largo del tiempo.
En comparación con otras herramientas de evaluación del TEPT, como la Lista de Verificación del TEPT para el DSM-5 (PCL-5), el ITQ presenta una ventaja distintiva al incluir el TEPT-C.
La investigación sugiere que el TEPT-C es experimentado por aproximadamente el 40-50% de los individuos que cumplen los criterios para un trastorno relacionado con el trauma (Karatzias et al., 2017). Las personas con TEPT-C tienden a experimentar una mayor deficiencia funcional en comparación con aquellas con TEPT aislado, afectando sus relaciones, capacidades laborales y calidad de vida general.
El TEPT-C se asocia más comúnmente con traumas interpersonales prolongados, repetidos o acumulados, como el abuso infantil crónico, la negligencia o la violencia doméstica (Karatzias et al., 2017).
Al diferenciar entre el TEPT y el TEPT-C, el ITQ ayuda a los profesionales cualificados a identificar los perfiles sintomáticos distintivos asociados con diferentes experiencias traumáticas. Los individuos con TEPT-C pueden beneficiarse de enfoques de tratamiento que aborden no solo los síntomas centrales del TEPT, sino también las dificultades con la regulación emocional y la autoidentidad. Esta diferenciación permite a los clínicos desarrollar planes de tratamiento más personalizados basados en la presentación específica de los síntomas relacionados con el trauma.
El Cuestionario Internacional de Trauma (ITQ) consta de dos subescalas:
Incluye seis ítems que miden los síntomas del TEPT de tres grupos de síntomas:
También incluye seis ítems que miden los síntomas de AAO de tres grupos de síntomas:
Las subescalas de TEPT y DSO están acompañadas cada una por tres ítems que miden las deficiencias funcionales asociadas en los dominios social, ocupacional y otras áreas importantes de la vida.
Cada ítem se puntúa en una escala tipo Likert de 5 puntos, del 0 al 4.
El enfoque de puntuación utiliza una evaluación dicotómica para fines diagnósticos y una evaluación dimensional para la gravedad de los síntomas.
Puntuación Dicotómica
Una puntuación de 2 (Likert = “Moderadamente”) o superior en un ítem de síntoma o deficiencia funcional indica la presencia (es decir, la aprobación) de dicho síntoma o deficiencia.
Se indica TEPT si:
Se indica TEPT Complejo (TEPT-C) si:
Una persona puede recibir un diagnóstico de TEPT o TEPT-C, pero no de ambos.
Puntuación Dimensional
Las puntuaciones del encuestado se presentan como puntuaciones brutas y como percentiles basados en datos normativos para adultos expuestos a trauma, contextualizando sus puntuaciones en relación con las puntuaciones típicas de los adultos en esta muestra normativa. Por ejemplo, el percentil 50 representa el nivel típico de gravedad de los síntomas para un adulto que ha estado expuesto a trauma (es decir, “Leve”), mientras que las puntuaciones en el percentil 90 se encuentran dentro del 10% superior y se consideran “Graves”.
Los descriptores cualitativos categorizan las puntuaciones del encuestado basándose en rangos específicos de percentiles.
Cada puntuación también va acompañada de un descriptor de criterios diagnósticos, indicando si se cumplen los criterios diagnósticos para los síntomas de TEPT y TAO, y si están presentes grupos de síntomas específicos y deterioros funcionales, según el umbral de puntuación dicotómica. Se indica TEPT-C si el descriptor de criterios diagnósticos indica “Criterios cumplidos” tanto para la subescala de TEPT como para la subescala de TAO.
En la primera administración, se presentan gráficos que muestran las puntuaciones del encuestado como percentiles, basados en datos normativos para adultos expuestos a traumas (Baker et al., 2025). También se incluye un gráfico que compara las puntuaciones de gravedad de los síntomas de TEPT y DSO del encuestado con dos muestras: (1) la muestra normativa de adultos expuestos a traumas; y (2) una muestra diagnóstica. Para la puntuación de gravedad de los síntomas de TEPT, esta muestra diagnóstica se compone de adultos que cumplen los criterios del ITQ para el TEPT. En cuanto a las puntuaciones de gravedad de los síntomas de DSO, la muestra diagnóstica comprende adultos que cumplen los criterios del ITQ para el TEPT Complejo. Las áreas sombreadas corresponden a puntuaciones entre el percentil 25 y el 75. Este gráfico contextualiza las puntuaciones del encuestado en relación con los niveles típicos de gravedad de los síntomas en estas muestras.
Si se administra más de una vez, se presentan gráficos longitudinales para las puntuaciones brutas de gravedad de los síntomas de TEPT y DSO del encuestado, lo cual es útil para monitorear cualquier cambio en la gravedad de los síntomas a lo largo del tiempo, así como el progreso y los resultados del tratamiento. Un cambio significativo en la gravedad de los síntomas de TEPT se define como una variación de 6 o más puntos en la puntuación de gravedad de los síntomas de TEPT, y un cambio significativo en la gravedad de los síntomas de DSO se define como una variación de 7 o más puntos en la puntuación de gravedad de los síntomas de DSO, basándose en los cálculos del Índice de Cambio Fiable (ICF) (es decir, una disminución de 6-7 o más puntos indica una mejora significativa; un aumento de 6-7 o más puntos indica un deterioro significativo; y un cambio inferior a 6-7 puntos indica que no hay cambio significativo).
El Cuestionario Internacional de Trauma (ITQ) ha sido ampliamente validado en diversas poblaciones, demostrando una sólida fiabilidad y validez como medida del Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) y del TEPT Complejo (TEPT-C) según la CIE-11. Facilita el diagnóstico diferencial entre TEPT y TEPT-C al capturar tanto los síntomas de TEPT como las Alteraciones en la Autoorganización (DSO) junto con el deterioro funcional asociado.
El análisis factorial confirmatorio (AFC) ha respaldado consistentemente esta estructura de segundo orden de dos factores (es decir, TEPT y DSO). La estructura latente del ITQ ha sido replicada en múltiples estudios, mostrando un excelente ajuste del modelo para muestras clínicas y comunitarias expuestas a traumas (Cloitre et al., 2018; Hyland et al., 2017, 2024).
El ITQ ha demostrado una excelente fiabilidad interna. Los estudios han reportado altas estimaciones de fiabilidad compuesta (CR) de 0.96 para la subescala de TEPT y 0.97 para la subescala de DSO, así como estimaciones de CR que oscilan entre 0.86 y 0.96 para los seis grupos de síntomas (Cloitre et al., 2018; Hyland et al., 2017).
El ITQ demuestra una sólida validez concurrente, con puntuaciones de síntomas de TEPT que correlacionan altamente con otras medidas establecidas de TEPT, como la Lista de Verificación de TEPT para el DSM-5 (PCL-5) (Cloitre et al., 2021). El ITQ también muestra una buena validez convergente a través de asociaciones con constructos relacionados. Además, las subescalas de TEPT y DSO muestran patrones de asociación distintos con variables externas:
Estos hallazgos respaldan la validez discriminante de la sintomatología de TEPT y TEPT-C medida por el ITQ.
El ITQ ha sido validado como una medida sensible de los cambios en la gravedad de los síntomas relacionados con el tratamiento. Investigaciones con poblaciones clínicas, incluidos veteranos militares, han demostrado que las puntuaciones del ITQ disminuyen significativamente después de intervenciones psicológicas (Cloitre et al., 2021).
Los estudios también han demostrado que las propiedades psicométricas del ITQ permanecen estables en diversos grupos culturales y en múltiples idiomas, lo que refuerza su validez para su uso en poblaciones expuestas a traumas en todo el mundo (Hyland et al., 2024).
Así, el ITQ demuestra sólidas propiedades psicométricas, incluyendo una fiabilidad robusta, validez y sensibilidad al cambio, así como aplicabilidad transcultural y multilingüe. Al evaluar los síntomas de TEPT y DSO junto con el deterioro funcional asociado, se ha convertido en la herramienta más utilizada para la evaluación y el diagnóstico diferencial de TEPT y TEPT-C en entornos clínicos (Sarr et al., 2024).
Los percentiles para muestras normativas y diagnósticas, desarrollados por NovoPsych, se presentan en la revisión del ITQ de NovoPsych (Baker et al., 2025), que incluye información detallada sobre la composición de estas muestras de referencia.
El ITQ utiliza dos enfoques de puntuación diferentes:
Alguien puede experimentar una gravedad de los síntomas general alta (lo que resulta en descriptores de "Grave" o "Muy Grave") sin cumplir el patrón específico requerido para el diagnóstico. Para un diagnóstico de TEPT, debe estar presente al menos un síntoma calificado con ≥2 ("Moderadamente" o superior) de CADA UNO de los tres grupos de síntomas de TEPT (Reexperimentación, Evitación y Sentido de Amenaza), además del deterioro funcional. Para el TEPT Complejo, deben cumplirse los mismos criterios de TEPT MÁS al menos un síntoma calificado con ≥2 de CADA UNO de los tres grupos de síntomas de DSO (Disregulación Afectiva, Autoconcepto Negativo y Alteraciones en las Relaciones), con el deterioro funcional asociado. Si los síntomas se concentran en solo algunos grupos en lugar de distribuirse en todas las áreas requeridas, no se cumplirán los criterios diagnósticos a pesar de las altas puntuaciones de gravedad.
Las instrucciones del ITQ piden a los encuestados que identifiquen "la experiencia que más les perturba" y que respondan a todas las preguntas en relación con ese evento traumático específico. Este enfoque asegura la coherencia a lo largo de la evaluación y permite una interpretación más clara de los síntomas. Si alguien tiene dificultades para identificar qué trauma es el más perturbador, puede ser útil considerar qué evento irrumpe con mayor frecuencia en sus pensamientos, causa la mayor angustia al ser recordado o tiene el mayor impacto en su funcionamiento actual. El trauma identificado debe documentarse para referencia clínica y para rastrear cualquier cambio si la medida se vuelve a administrar.
El TEPT Complejo incluye todos los síntomas centrales del TEPT más Alteraciones en la Autoorganización (DSO) adicionales – dificultades con la regulación emocional, autoconcepto negativo y alteraciones en las relaciones. La investigación sugiere que el TEPT Complejo se desarrolla típicamente después de un trauma interpersonal prolongado o repetido, particularmente durante la infancia, mientras que el TEPT se presenta más comúnmente después de traumas de incidente único. Esta distinción tiene importantes implicaciones para el tratamiento: si bien ambas condiciones se benefician de intervenciones centradas en el trauma, el TEPT Complejo a menudo requiere atención terapéutica adicional a las habilidades de regulación emocional, el trabajo de identidad personal y los patrones de relación. El ITQ ayuda a identificar qué presentación está presente, permitiendo una planificación del tratamiento más personalizada.
El ITQ puede administrarse regularmente a lo largo del tratamiento para rastrear cambios tanto en los síntomas de TEPT como de DSO. Muchos clínicos lo administran mensualmente o en hitos clave del tratamiento, aunque una administración más frecuente (quincenal o semanal) puede ser apropiada durante intervenciones intensivas. También existen evaluaciones alternativas que podrían ser mejores para rastrear el progreso del tratamiento del trauma. Por ejemplo, la Medida de Recuperación del Trauma (TRM) es una buena opción cuando el enfoque está en el proceso de recuperación en lugar de en la reducción de los síntomas.
El ITQ estándar está diseñado para adultos de 18 años o más. Existe el Cuestionario Internacional de Trauma – Versión para Niños y Adolescentes (ITQ-CA) que está específicamente diseñado para edades de 7 a 17 años, por lo que esta podría ser una mejor opción para personas más jóvenes.
Cloitre, M., Shevlin, M., Brewin, C. R., Bisson, J. I., Roberts, N. P., Maercker, A., Karatzias, T., & Hyland, P. (2018). The International Trauma Questionnaire: Development of a self-report measure of ICD-11 PTSD and Complex PTSD. Acta Psychiatrica Scandinavica, 138(6), 536–546. https://doi.org/10.1111/acps.12956
Baker, S., Smyth, C., Bartholomew, E., Buchanan, B., & Hegarty, D. (2025). A Review of the Clinical Utility and Psychometric Properties of the International Trauma Questionnaire (ITQ): Percentile Rankings and Qualitative Descriptors.
Cloitre, M., Hyland, P., Prins, A., & Shevlin, M. (2021). The International Trauma Questionnaire (ITQ) measures reliable and clinically significant treatment-related change in PTSD and Complex PTSD. European Journal of Psychotraumatology, 12(1), 1930961. https://doi.org/10.1080/20008198.2021.1930961
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Hyland, P., Brewin, C. R., Cloitre, M., Karatzias, T., & Shevlin, M. (2024). Responding to concerns related to the measurement of ICD-11 Complex Posttraumatic Stress Disorder using the International Trauma Questionnaire. Child Abuse & Neglect, 147, 106563. https://doi.org/10.1016/j.chiabu.2023.106563
Hyland, P., Shevlin, M., Brewin, C. R., Cloitre, M., Downes, A. J., Jumbe, S., Karatzias, T., Bisson, J. I., & Roberts, N. P. (2017). Validation of Post-Traumatic Stress Disorder (PTSD) and Complex PTSD using the International Trauma Questionnaire. Acta Psychiatrica Scandinavica, 136(3), 313–322. https://doi.org/10.1111/acps.12771
Karatzias, T., Shevlin, M., Fyvie, C., Hyland, P., Efthymiadou, E., Wilson, D., Roberts, N., Bisson, J. I., Brewin, C. R., & Cloitre, M. (2017). Evidence of distinct profiles of Posttraumatic Stress Disorder (PTSD) and Complex Posttraumatic Stress Disorder (CPTSD) based on the new ICD-11 Trauma Questionnaire (ICD-TQ). Journal of Affective Disorders, 207, 181–187. https://doi.org/10.1016/j.jad.2016.09.032
Sarr, R., Quinton, A., Spain, D., & Rumball, F. (2024). A systematic review of the assessment of ICD-11 Complex Post-Traumatic Stress Disorder (CPTSD) in young people and adults. Clinical Psychology & Psychotherapy, 31(3), e3012. https://doi.org/10.1002/cpp.3012