El SWAN evalúa los puntos fuertes y las dificultades en materia de atención y regulación conductual en jóvenes de entre 5 y 18 años, y suele ser completado por uno de los padres.
La Escala de Fortalezas y Debilidades de los Síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y del Comportamiento Normal (SWAN) es una escala de 18 ítems que completan los padres, los cuidadores o los profesores (Swanson et al., 2012). La SWAN está diseñada para evaluar los puntos fuertes y las dificultades en la atención y la regulación conductual en niños y adolescentes menores de 18 años. Los ítems preguntan a los padres, cuidadores o profesores sobre los rasgos y comportamientos de los jóvenes basándose en los criterios del DSM para el TDAH, lo que da lugar a una puntuación para dos dimensiones conductuales del TDAH:
A diferencia de las evaluaciones unidireccionales del TDAH, que se centran en evaluar los déficits y/o la gravedad de los síntomas, el SWAN evalúa estas dimensiones como un continuo de comportamiento que abarca desde los puntos fuertes hasta las dificultades, lo que permite obtener una evaluación integral y equilibrada de la atención y la regulación conductual.
El SWAN puede ser utilizado por un profesional cualificado, como un psicólogo, para realizar una evaluación inicial del TDAH antes de una evaluación exhaustiva o como parte de ella. El SWAN por sí solo no es suficiente para establecer un diagnóstico.
Dado que el SWAN se completa con un informante en lugar de porel propio cliente, se pueden añadir datos de los padres o del profesor al expediente del cliente. Para añadir un informante, siga los pasos descritos en laGuía del usuario.
El SWAN consta de 18 ítems basados en los criterios del DSM para el TDAH, divididos en dos subescalas:
Cada ítem se puntúa en una escala de 7 puntos (de -3 a 3), que va desde «Muy por debajo de la media» (3, lo que refleja una dificultad) hasta «Muy por encima de la media» (-3, lo que refleja un punto fuerte). Las puntuaciones más altas en el SWAN reflejan mayores dificultades, mientras que las puntuaciones más bajas reflejan mayores puntos fuertes.

Las puntuaciones totales y de las subescalas del cliente se convierten en percentiles basándose en datos normativos de una muestra comunitaria de niños y adolescentes sin TDAH y con TDAH (Burton et al., 2019). Se presentan gráficos que comparan las puntuaciones totales y de las subescalas con la distribución normativa de las puntuaciones entre estas muestras, con áreas sombreadas alrededor de las medias que corresponden a puntuaciones entre el percentil 25 y el 75. Los percentiles y los gráficos contextualizan las puntuaciones del cliente en relación con los niveles típicos de fortalezas y dificultades en la atención y la regulación conductual entre los jóvenes con y sin TDAH en la comunidad.

Los valores de corte para los niveles de dificultad elevados que concuerdan con un diagnóstico de TDAH son los siguientes (Burton et al., 2019).
Aproximadamente entre el 75 % y el 80 % de los jóvenes sin TDAH obtienen puntuaciones inferiores a estos valores de corte, mientras que entre el 80 % y el 85 % de los jóvenes con TDAH obtienen puntuaciones superiores a estos valores de corte. Cabe señalar que estos valores de corte se basan en las valoraciones proporcionadas por los padres y pueden diferir de los valores de corte basados en las valoraciones proporcionadas por los profesores.

El SWAN puede ser utilizado por un profesional cualificado, como un psicólogo, para realizar una evaluación inicial del TDAH antes de una evaluación exhaustiva o como parte de ella. El SWAN por sí solo no es suficiente para establecer un diagnóstico.
El SWAN cuenta con dos factores y, por lo tanto, dos subescalas —Desatención e Hiperactividad/Impulsividad— que reflejan la estructura bidimensional de la conceptualización del TDAH según el DSM (Arnett et al., 2013; Swanson et al., 2012).
La escala total y las subescalas del SWAN presentan una alta consistencia interna (coeficientes alfa de Cronbach = 0,91 a 0,95) y una fiabilidad moderada en la repetición de la prueba con un intervalo de tres meses (rs = 0,71 a 0,76) (Burton et al., 2019; Lakes et al., 2012).
Las puntuaciones del SWAN siguen una distribución normal en la población general y se correlacionan con los indicadores establecidos del TDAH, mientras que las puntuaciones elevadas coinciden con un diagnóstico de TDAH (Burton et al., 2019; Crosbie et al., 2013; Swanson et al., 2012).
Una muestra comunitaria de niños y adolescentes sin TDAH y con TDAH obtuvo las siguientes puntuaciones totales y en las subescalas del SWAN (Burton et al., 2019).
Sin TDAH (n = 11 987 padres)
Con TDAH (n = 810 padres)
Los promedios y las desviaciones estándar anteriores se utilizan para convertir las puntuaciones del cliente en percentiles, lo que proporciona información útil sobre sus puntos fuertes y sus dificultades en materia de atención y regulación conductual en comparación con otros jóvenes de la comunidad, tanto con TDAH como sin él.
A continuación se presentan los percentiles de las puntuaciones totales y de las subescalas del SWAN. Cada puntuación tiene un percentil correspondiente que indica el porcentaje de personas que obtuvieron una puntuación igual o inferior a la indicada. Por ejemplo, una puntuación total de 6 corresponde al percentil 78 entre los niños y adolescentes sin TDAH, lo que indica que el 78 % de la muestra normativa tiene una puntuación total de 6 o inferior. Las puntuaciones indicativas de dificultades elevadas compatibles con un diagnóstico de TDAH aparecen en color rojo.

James M. Swanson
Arnett, A. B., Pennington, B. F., Friend, A., Willcutt, E. G., Byrne, B., Samuelsson, S. y Olson, R. K. (2013). El SWAN capta la varianza en los extremos negativo y positivo de la dimensión de los síntomas del TDAH. Journal of Attention Disorders, 17(2), 152-162. https://doi.org/10.1177/1087054711427399
Burton, C. L., Wright, L., Shan, J., Xiao, B., Dupuis, A., Goodale, T., Shaheen, S. M., Corfield, E. C., Arnold, P. D., Schachar, R. J. y Crosbie, J. (2019). Escala SWAN para la investigación genética basada en rasgos del TDAH: un estudio de validez y riesgo poligénico. Revista de Psicología y Psiquiatría Infantil y Disciplinas Afines, 60(9), 988-997. https://doi.org/10.1111/jcpp.13032
Crosbie, J., Arnold, P., Paterson, A., Swanson, J., Dupuis, A., Li, X., Shan, J., Goodale, T., Tam, C., Strug, L. J. y Schachar, R. J. (2013). Inhibición de la respuesta y rasgos del TDAH: correlaciones y heredabilidad en una muestra comunitaria. Journal of Abnormal Child Psychology, 41(3), 497-507. https://doi.org/10.1007/s10802-012-9693-9
Lakes, K. D., Swanson, J. M. y Riggs, M. (2012). La fiabilidad y validez de las escalas de valoración de los puntos fuertes y débiles del TDAH y del comportamiento normal en inglés y español en una muestra de niños en edad preescolar: medidas continuas de hiperactividad y falta de atención. Journal of Attention Disorders, 16(6), 510-516. https://doi.org/10.1177/1087054711413550
Swanson, J. M., Schuck, S., Porter, M. M., Carlson, C., Hartman, C. A., Sergeant, J. A., Clevenger, W., Wasdell, M., McCleary, R., Lakes, K. y Wigal, T. (2012). Definiciones y evaluaciones categóricas y dimensionales de los síntomas del TDAH: Historia de las escalas de valoración SNAP y SWAN. The International Journal of Educational and Psychological Assessment, 10(1), 51-70. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4618695/